Colombia continúa enfrentando las consecuencias del terremoto de magnitud 7,4 que sacudió el occidente del país el pasado 10 de agosto y que dejó una emergencia de enormes proporciones. A una semana del desastre, las labores de búsqueda, rescate y atención a los damnificados siguen siendo prioridad, mientras las autoridades avanzan hacia una nueva etapa centrada en la reconstrucción de viviendas, hospitales, escuelas e infraestructura. El Gobierno ha estimado pérdidas multimillonarias y ha anunciado medidas para ayudar a las familias afectadas, mientras ciudades y departamentos golpeados por el movimiento telúrico intentan recuperar la normalidad. La magnitud de los daños mantiene esta tragedia como una de las noticias que más conversación genera en redes sociales, especialmente por los videos de rescates, testimonios de sobrevivientes y el estado de las zonas más afectadas.