Las autoridades adelantan las investigaciones para esclarecer el asesinato de tres comerciantes oriundos del departamento del Huila, quienes fueron encontrados sin vida en el norte del Cauca luego de haber sido reportados como desaparecidos mientras realizaban actividades comerciales en esta región del país.

Información preliminar

De acuerdo con la información entregada por el Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz (Indepaz), las víctimas habrían sido secuestradas por un grupo armado ilegal que opera en esta zona del departamento. Posteriormente habrían sido sometidas a torturas y asesinadas con arma de fuego. Este hecho fue catalogado por la organización como la masacre número 69 registrada en Colombia durante el año 2026.

Las víctimas fueron identificadas como Jhon Pedro Rodríguez, de 38 años; Rodrigo Rodríguez, de aproximadamente 40 años; y Jhon Bastos, de 35 años. Los tres habían viajado desde el departamento del Huila hacia los municipios de Corinto y Miranda para desarrollar actividades comerciales, relacionadas, al parecer, con la venta de rifas.

Según las investigaciones preliminares, los comerciantes fueron interceptados por integrantes de una estructura armada ilegal que mantiene presencia en el norte del Cauca. Tras ser retenidos y trasladados hacia una zona rural de difícil acceso, se perdió todo contacto con ellos.

Sus familiares denunciaron la desaparición el pasado 26 de junio e iniciaron una intensa búsqueda a través de redes sociales, esperando encontrarlos con vida. Sin embargo, el sábado 4 de julio recibieron la confirmación de que los tres habían sido asesinados.

Las autoridades informaron que dos de los cuerpos fueron hallados en el sector de El Barranco, jurisdicción del municipio de Corinto, mientras que el tercero fue encontrado en una zona rural de Miranda. Debido a las difíciles condiciones de seguridad que existen en estos territorios, fueron habitantes de la región quienes colaboraron con el traslado de los cadáveres hasta la sede de Medicina Legal en Santander de Quilichao, donde posteriormente fueron identificados por sus familiares.

Inspecciones forenses

De acuerdo con las primeras inspecciones forenses, los cuerpos presentaban evidentes signos de tortura, además de múltiples heridas ocasionadas con arma de fuego. Asimismo, funcionarios judiciales señalaron que los responsables habrían retirado los documentos de identidad de las víctimas antes de abandonar los cuerpos en diferentes puntos del norte del departamento.

Las autoridades continúan recopilando pruebas para determinar la identidad de los responsables y establecer los móviles del crimen. De manera preliminar, líderes sociales de la región señalaron que los comerciantes habrían sido retenidos por una de las organizaciones armadas ilegales que actualmente se disputan el control territorial entre los municipios de Corinto y Miranda.

Por su parte, Indepaz recordó que la Defensoría del Pueblo mantiene vigente la Alerta Temprana 019 de 2024, documento que advierte sobre el alto riesgo que enfrenta la población debido a la presencia de grupos armados ilegales y las constantes confrontaciones por el control del territorio. Entre las principales amenazas se encuentran restricciones a la movilidad, reclutamiento forzado, instalación de minas antipersonal, confinamientos y amenazas contra comunidades indígenas, afrodescendientes y campesinas.

Con este caso, Indepaz confirmó que ya son 69 las masacres registradas en Colombia durante 2026. Mientras tanto, la Fiscalía General de la Nación y las autoridades competentes continúan las investigaciones para identificar a los responsables materiales e intelectuales del triple homicidio y avanzar en el proceso de justicia para las familias de las tres víctimas.