Los ingenieros desplegados en primera línea desempeñarán un papel fundamental en los próximos años, a medida que las empresas entren en una nueva fase de adopción de la IA empresarial, aún cuando persiste un panorama de escasez de talento que no ha podido resolverse
Fedesoft y el Ministerio de tecnologías señalaron que hay una brecha entre conocimientos y competencias demandadas por las empresas que alcanza a 83.000 profesionales, y que tiende a aumentar en los próximos años. La IA está yendo más rápido que la capacitación de los profesionales.
Hace un par de años el reto era firmar acuerdos para usar los modelos más avanzados, ahora la urgencia está siendo integrar estas soluciones a lo largo de las arquitecturas corporativas y sistemas heredados (legacy). Es ahí donde las empresas están enfrentando los impedimentos para llevar dichas iniciativas a una fase de producción a gran escala con resultados medibles.
“Es un desajuste que hace que los proyectos que se veían prometedores al integrar la IA en la operación, ahora parezcan estancados en ciclos interminables de pruebas, consumiéndose lentamente el presupuesto sin generar un impacto real en la estructura de costos o ingresos”, explica Fernando Silvestre, Managing Director de EPAM Colombia.
Según una reciente entrada de blog de Balazs Fejes, director ejecutivo y presidente de EPAM, una empresa líder en transformación digital e inteligencia artificial con operaciones en Colombia, el sector exige ahora una evolución del profesional tecnológico tradicional hacia lo que se conoce como «ingenieros desplegados en primera línea» (FDE, por sus siglas en inglés), o ingenieros en forma de «T», que trabajan directamente junto a los equipos de los clientes para traducir los retos empresariales en soluciones técnicas, crear rápidamente prototipos de nuevas capacidades e implementar agentes de inteligencia artificial en los entornos empresariales existentes. Estos profesionales combinan una profunda experiencia en IA de vanguardia, ciencia de datos y arquitecturas modernas en la nube con un amplio conocimiento de las finanzas, los modelos operativos y la economía de las empresas a las que están ayudando a transformar.
Entonces, además de graduar a más ingenieros, el asunto es si estos perfiles estarán capacitados para ir más allá y adaptarse rápidamente a las necesidades de las empresas que quieren capitalizar su inversión tecnológica.
«La carrera de la IA empresarial se gana justamente dentro de los sistemas de los cuales las personas y los procesos ya dependen día a día», afirma el experto de EPAM. «La labor fundamental de los Forward-Deployed Engineers con capacidad agéntica es construir las soluciones, ponerlas en producción y mantenerlas operativas y defensibles frente a las exigencias reales de cada organización».
Uno de los conceptos que sostiene esta estrategia es el de Client Zero (Cliente Cero), donde las firmas de tecnología e ingeniería aplican e integran las mismas herramientas de IA internamente en sus propias áreas de finanzas, legal, recursos humanos, ventas y operaciones antes de implementarlas en el mercado.
Es un enfoque con el que compañías como EPAM replantean y rediseñan sus procesos en todas las áreas funcionales, asegurándose de que su equipo de marketing tenga conocimientos sobre IA, debatiendo con la dirección sobre tokens, el coste de los modelos y la optimización; y garantizando que cada paso hacia la innovación implique un enfoque avanzado de gobernanza.
Probar las metodologías contra la complejidad de un negocio global permite recopilar aprendizajes prácticos sobre gobernanza, seguridad y adopción cultural, entregando lecciones probadas en lugar de guías puramente teóricas.
El mercado ya está reaccionando a esta demanda de capacidades especializadas. Las estimaciones de la industria proyectan que las organizaciones requerirán miles de arquitectos e ingenieros certificados en modelos de frontera como Claude, OpenAI y Gemini, así como especialistas en entornos de nube como AWS, Microsoft Azure, Google Cloud y plataformas de datos como Databricks para sostener sus operaciones.
Durante los próximos meses, las empresas que consoliden alianzas con socios de ingeniería capacitados para evaluar, integrar y escalar la tecnología adecuada para cada caso de uso serán quienes se mantengan a la vanguardia en la carrera tecnológica corporativa.
