Mientras Colombia avanza en procesos de transformación digital en su sistema financiero, el uso de puntos físicos para pagos, giros y servicios bancarios sigue siendo una realidad predominante para millones de ciudadanos. De acuerdo con cifras recientes del mercado, en Colombia se realizan más de 1.000 millones de transacciones al semestre, y aunque las plataformas digitales crecen, el 78% de los colombianos aún prefiere usar efectivo, según estudios del Banco de la República.

En ese panorama, compañías como Efecty, con más de dos décadas de trayectoria, continúan desempeñando un papel relevante dentro del ecosistema financiero del país. Su amplia cobertura territorial y la presencia de cerca de 10.000 puntos físicos, distribuidos en el 96% del territorio nacional, le permiten llegar a regiones donde el acceso a servicios digitales aún es limitado.

Durante los primeros seis meses de 2025, Efecty ha gestionado más de 47 millones de transacciones distribuidas entre ciudades principales y regiones apartadas, con una fuerte concentración en varios servicios clave: los recaudos y pagos empresariales, que suman más de 27 millones de operaciones; la corresponsalía bancaria, con más de 10 millones de transacciones y los giros nacionales e internacionales, con más de 3 millones de movimientos.

“Estas cifras confirman que el canal físico sigue siendo un componente esencial del sistema financiero, particularmente en poblaciones donde persisten brechas tecnológicas, de conectividad y educación financiera. En estos territorios, los puntos de atención presenciales no solo facilitan el acceso, sino que garantizan continuidad y confianza para millones de usuarios”, explicó Efecty.

A pesar del crecimiento de billeteras digitales y apps bancarias, en regiones intermedias y rurales el acceso a servicios financieros aún depende en gran medida de intermediarios presenciales. Las cifras de inclusión financiera del primer trimestre de 2025, según Banca de Oportunidades, muestran que cerca del 36% de los colombianos aún no accede a productos financieros digitales. Es en este espacio donde actores como Efecty, y su red de empresarios locales, desempeñan un papel crucial.

Además de los servicios transaccionales, esta red también ha sido instrumental en la entrega de subsidios del programa Colombia Mayor, permitiendo el pago a más de 130.000 beneficiarios en el primer ciclo de 2025.

Con presencia en 1.100 municipios y una operación que involucra a miles de empresarios locales, que son dueños de tiendas de barrio, droguerías, papelerías, etc., los puntos Efecty no solo representan una solución de pago, sino también una fuente de empleo y desarrollo económico. Estos empresarios han sido clave en la permanencia del efectivo como herramienta de uso cotidiano en comunidades rurales, mercados populares, barrios periféricos y zonas sin conectividad.

Aunque Colombia avanza hacia una economía más digital, los datos muestran que la coexistencia entre lo físico y lo digital será inevitable por varios años más. En ese equilibrio, redes como Efecty seguirán siendo una puerta de entrada al sistema financiero para millones de colombianos

Te puede interesar

Tortura y amenazas: Fiscalía narró el horror vivido por cobrador secuestrado, presuntamente, por hijo de DiomedesZona Cero@zonacero02 de Julio de 20263:55 pmShare:FacebookTwitterEmailWhatsAppLo señalaban de apropiarse de entre 15 y 30 millones de pesos, perteneciente a la organización de préstamo en la que laboraba.El Fiscal Delegado Ante Jueces del Circuito, Rodrigo Restrepo detalló en audiencia de imputación de cargos los hechos por los que hoy es investigado Luis Mariano Díaz González, hijo de Diomedes Díaz y Betsy Liliana González, y otras cinco personas más.El ente acusador explicó que las investigaciones se realizan por los presuntos delitos de secuestro simple y tortura contra Carlos Alfredo Mejía Vargas, quien se desempeñaba como cobrador.Detalló que los hechos ocurrieron a las 12:40 de la madrugada del sábado 23 de agosto de 2025, cuando un grupo conformado por Luis Mariano Díaz, Keiner David Rocha Gamero, Darío Andrés Tirado Bossio, José David Martínez Ibáñez, Alexis Rafael Jiménez Urina y Stiven Rafael Bolaño De La Hoz, y otras 16 personas más, llegaron en cerca de diez motocicletas hasta una vivienda ubicada en el barrio Ciudad Modesto, en Barranquilla. Inversiónportuaria BarranquillaLa Fiscalía sostiene que los implicados, actuando de manera coordinada y con distribución de funciones, ejecutaron un plan para privar ilegalmente de la libertad a Carlos Alfredo, quien se desempeñaba como cobrador de la empresa informal de préstamos denominada «Soluciones Mano a Mano», señalando de apropiarse de entre 15 y 30 millones de pesos, perteneciente a esa organización de préstamo. El Fiscal del caso precisó que los procesados llegaron hasta la residencia de Mejía Vargas, intimidaron con armas de fuego a su familia y obligaron al cobrador a salir de su inmueble. Posteriormente, lo subieron en una de las motocicletas y se lo llevaron contra su voluntad hasta una vivienda ubicada en el barrio Las Granjas, en la localidad metropolitana de Barranquilla.Según los detalles que reveló el investigador, la víctima permaneció retenida aproximadamente entre la 1:00 de la madrugada y el mediodía del mismo sábado, bajo el control permanente de sus captores.Mientras Carlos Alfredo Mejía permanecía secuestrado, los integrantes de la organización establecieron comunicación con sus familiares exigiendo el pago de 15 millones de pesos para dejarlo en libertad.Según el Fiscal, una vez los integrantes de la organización conocieron que la familia no disponía del dinero que exigían, estos sugirieron que entregaran una vivienda mediante la firma de la correspondiente escritura pública a favor de una persona designada por la organización.La Fiscalía sostiene que durante las conversaciones los familiares recibieron amenazas de causar daño tanto a la víctima como a sus allegados si no accedían a las exigencias.La investigación también señala que durante el tiempo que permaneció retenido, Carlos fue sometido a una serie de agresiones físicas y psicológicas con el propósito de obligarlo a aceptar la supuesta desaparición del dinero y revelar su ubicación.Según el relato de la Fiscalía, la víctima recibió golpes de puño en el rostro y otras partes del cuerpo, patadas, golpes con tablas de madera, tubos y otros objetos contundentes.Asimismo, habría sido golpeado repetidamente con la cacha y la punta de un arma de fuego y sufrió heridas ocasionadas con un arma cortopunzante en la mano derecha y en una de sus piernas.La Fiscalía afirmó que durante los actos de violencia llegó al lugar Luis Mariano Díaz González, señalado como líder de la organización, acompañado por Steven Rafael Bolaño de la Cruz y José David Martínez Ibáñez.Según el ente investigador, Luis Mariano Díaz González y Steven Rafael Bolaño asumieron personalmente la dirección de las agresiones.Lea también: Capturan a Luis Mariano Díaz, hijo de Diomedes: lo señalan de coautor de secuestro y torturaEn particular, la Fiscalía indicó que Díaz González habría golpeado en repetidas ocasiones a la víctima en la cabeza con la cacha de un arma de fuego, mientras continuaba exigiéndole que confesara la supuesta apropiación del dinero.Por su parte, Dairo Andrés Tirado Bocio habría participado en el traslado, la custodia y las agresiones contra la víctima.Igualmente, Alexis Rafael Jiménez Urina es señalado de coordinar el inicio de la retención, convocar a los demás integrantes de la organización, participar en las agresiones y mantener el control de la actuación criminal.Los demás procesados, según la Fiscalía, ejecutaron labores de vigilancia, agresiones físicas y amenazas, actuando de manera coordinada y con reparto funcional de tareas para asegurar el sometimiento de Carlos Alfredo Mejía Vargas.