En medio del bullicio cotidiano del parque Rumipamba, una jornada de solidaridad logró detener por un momento el ritmo acelerado de la ciudad para recordar una realidad que muchas veces pasa inadvertida. Bajo el nombre ‘Cuida a quien te cuidó’, la fundación Amparo San José lideró una donatón que no solo buscó reunir alimentos, productos de aseo y otros elementos de primera necesidad para los adultos mayores que viven en la institución, sino también despertar la conciencia de la comunidad sobre la importancia de brindarles una vejez digna, acompañada y llena de afecto.

Con cajas para recibir las donaciones y el entusiasmo de voluntarios y benefactores, decenas de ciudadanos respondieron al llamado de la Fundación, demostrando que la solidaridad sigue siendo un valor presente en la sociedad. Sin embargo, detrás de cada aporte existía un mensaje mucho más profundo: recordar que las personas mayores no necesitan únicamente ayudas materiales, sino también tiempo, compañía, respeto y el cariño de sus familias.

Una realidad que duele

La actividad permitió visibilizar una problemática que afecta a miles de adultos mayores en Colombia y que también se presenta en Nariño: el abandono y la soledad. En muchos casos, quienes durante décadas dedicaron su vida a criar hijos, trabajar y sacar adelante a sus familias terminan enfrentando sus últimos años sin el acompañamiento de sus seres queridos.

El abandono de las personas mayores se ha convertido en una de las formas de violencia más silenciosas. Aunque muchas veces no deja marcas físicas, sus consecuencias emocionales pueden ser devastadoras.

La falta de visitas, el aislamiento, el desinterés y el olvido generan sentimientos de tristeza, ansiedad y depresión, afectando significativamente la calidad de vida de quienes alguna vez fueron el sostén de sus hogares.

Esperanza

En hogares geriátricos y fundaciones dedicadas a su cuidado, es frecuente encontrar historias que conmueven profundamente: adultos mayores que llevan meses o incluso años sin recibir la visita de un hijo, un nieto o algún familiar; personas que esperan cada día que alguien llegue a preguntar por ellas, sin perder la esperanza de volver a abrazar a quienes tanto amaron. La Fundación Amparo San José destacó que la campaña «Cuida a quien te cuidó» busca precisamente fortalecer esa cultura del reconocimiento hacia las personas mayores, recordando que el mejor regalo para ellas muchas veces no es un objeto material, sino una conversación, una llamada telefónica, una visita o simplemente compartir un momento a su lado.