Con cuatro canciones únicas, Shakira construyó el legado musical más grande en la historia de los mundiales
Todo comenzó en Alemania 2006 casi por casualidad: la FIFA la invitó a interpretar una versión especial de “Hips Don’t Lie” llamada “Hips Don’t Lie – Bamboo” en la clausura del Olympiastadion de Berlín, con referencias a Maradona y Pelé incluidas en la letra. Aunque no era el himno oficial, para millones de personas se convirtió en el verdadero soundtrack de ese torneo, abriendo las puertas para que la FIFA volviera a confiar en ella.  
En Sudáfrica 2010 llegó el himno que la inmortalizó: “Waka Waka (This Time for Africa)”, considerada la canción mundialista más exitosa de todos los tiempos con miles de millones de reproducciones. Fue allí donde conoció a Gerard Piqué, a quien llama el padre de sus “Waka Kids”. En Brasil 2014 regresó con “La La La” junto a Carlinhos Brown, cantándola embarazada de su hijo Sasha ante la final en el Maracaná. Y ahora en 2026 completa el cuarteto con “Dai Dai” junto a Burna Boy, con un mensaje dedicado a los niños del mundo, cerrando veinte años de una historia mundialista que ninguna otra artista ha podido igualar.  
