Imagen tomada de El Espectador.

La Fiscalía General de la Nación le imputó al patrullero de la Policía Omar Castillo Palacios una condena de seis meses de prisión por el delito de abandono de puesto.

Este hecho se dio el pasado 9 de abril, cuando el uniformado dejó a un lado sus labores en el Centro de Retención Transitorio de Ipiales, para tener relaciones sexuales con una de las mujeres detenidas en el baño de este recinto policial.

Sus propios compañeros lo descubrieron en el acto y lo capturaron.