El municipio de Tumaco vive momentos de profunda tristeza tras el devastador incendio registrado la noche del lunes 27 de octubre en el sector El Bajito. Las llamas avanzaron con rapidez y destruyeron varias viviendas habitadas por familias de escasos recursos.
De acuerdo con los primeros reportes, cerca de 50 familias resultaron afectadas y muchas de ellas perdieron absolutamente todo. El fuego se propagó de manera veloz, dejando un panorama desolador entre cenizas, humo y estructuras calcinadas.
Pese a la rápida acción del Cuerpo de Bomberos Voluntarios y el apoyo de la comunidad, las llamas alcanzaron una magnitud que dificultó las labores de control durante las primeras horas. La emergencia fue reportada hacia las 8:00 de la noche y, según información oficial, el incendio pudo ser contenido alrededor de las 9:30 p.m., gracias al trabajo conjunto de bomberos, Policía y funcionarios de Aguas de Tumaco.
Según el primer informe oficial, aproximadamente quince viviendas familiares se vieron afectadas por el fuego. Ese mismo reporte añade que varias casas resultaron con daños de diversa consideración en la zona urbana. En cifras generales se menciona que al menos cincuenta familias quedaron damnificadas por el siniestro.
Las labores se centraron en evitar que el fuego se extendiera a otras viviendas cercanas, logrando confinarlo tras una intensa jornada de esfuerzos y riesgo permanente para los equipos de emergencia. Una vez extinguidas las llamas, los organismos de socorro realizaron tareas de remoción de escombros y verificación de posibles puntos calientes, con el fin de prevenir reactivaciones durante la madrugada.
Jenny Ramos, presidenta de la Junta de Acción Comunal, expresó su pesar por lo ocurrido y señaló que, afortunadamente, no se registraron víctimas humanas debido a que la mayoría de vecinos se encontraba despierta. Ramos manifestó que presuntamente la emergencia se originó por un corto circuito, aunque serán las autoridades competentes las encargadas de confirmar las causas exactas del siniestro.
También destacó la necesidad urgente de colaboración ciudadana y apoyo institucional para atender a las familias que quedaron sin techo y sin pertenencias. El panorama en el lugar es desolador: estructuras ennegrecidas, objetos reducidos a polvo y un ambiente cubierto por el humo que aún emana de las ruinas.
Desde tempranas horas del martes, los damnificados permanecen en las calles intentando rescatar algunos objetos entre los restos de lo que fueron sus hogares. El dolor y la incertidumbre se reflejan en los rostros de quienes, tras años de esfuerzo, hoy observan cómo el fuego consumió su patrimonio familiar.
Las autoridades locales han solicitado ayuda inmediata a los gobiernos municipal y departamental, encabezados por Félix Henao y Luis Alfonso Escobar, para brindar albergue y asistencia humanitaria. El Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Tumaco, a través de un comunicado, agradeció el respaldo de la comunidad y de las instituciones que acudieron al llamado de emergencia.
En el mismo pronunciamiento, la entidad reiteró su compromiso con la protección de la ciudadanía y recordó la importancia de reforzar las medidas preventivas en zonas urbanas de alta densidad. Los organismos de socorro continuarán realizando inspecciones técnicas en el área afectada, con el propósito de determinar los niveles de riesgo y evitar nuevas emergencias.
Mientras tanto, la comunidad permanece unida, organizando campañas de recolección de alimentos, ropa y materiales de construcción para los afectados. La solidaridad de los tumaqueños se ha convertido en el principal sostén de quienes lo perdieron todo en cuestión de minutos.
Aunque el fuego ya fue controlado, el impacto emocional y económico que deja a su paso será difícil de superar para muchas familias. Este hecho se suma a otros incendios registrados en la región durante el año, lo que enciende las alarmas sobre la vulnerabilidad de numerosos sectores.
