El comercio ilícito de cigarrillos se expandió como nunca, golpeando las finanzas de los departamentos y fortaleciendo las redes criminales que operan desde varios países hacia el territorio nacional.

GOLPE MILLONARIO PARA LAS REGIONES

Cecilia Farfán, directora de la Iniciativa Global contra el Crimen Organizado Transnacional.

El contrabando de cigarrillos alcanzó en 2025 su punto más alto desde que comenzó a medirse en Colombia. De acuerdo con el Estudio de Incidencia de Cigarrillos Ilegales, elaborado por la Federación Nacional de Departamentos (FND) e Invamer, el 38 % de los cigarrillos consumidos en el país ingresó por rutas ilegales, mientras que en algunas zonas la cifra llegó a nueve de cada diez cajetillas. Este fenómeno provocó pérdidas por 1,18 billones de pesos para los 32 departamentos y Bogotá, recursos que dejaron de ingresar por concepto del impuesto al consumo de tabaco. En los últimos cinco años el impacto acumulado supera los 4,8 billones de pesos. Norte de Santander lideró la incidencia con un 69 %, seguido por Córdoba (54 %), Antioquia (51 %) y Atlántico (48 %). Entre las marcas ilegales más comercializadas aparecen Rumba, Carnival, Marshal, Nashville y Cherokee, cuyo bajo precio continúa impulsando la demanda en tiendas de barrio, donde se concentra entre el 80 % y el 83 % de estas ventas ilegales.

LAS RUTAS DEL TABACO

Coronel Mauricio Carrillo, director de la Policía Fiscal y Aduanera.

Las investigaciones de las autoridades muestran que el contrabando de cigarrillos opera mediante corredores internacionales que conectan varios continentes con Colombia. Según el coronel Mauricio Andrés Carrillo, director de la Policía Fiscal y Aduanera (Polfa), una de las principales rutas parte de Panamá hacia el Caribe, atraviesa Urabá y el Eje Cafetero hasta llegar a la frontera con Ecuador. Otra inicia en Ciudad del Este, Paraguay, o Montevideo, Uruguay, pasa por Aruba y Curazao, ingresa por los puertos del Caribe colombiano y termina en Maicao. En La Guajira fueron identificados 113 pasos irregulares utilizados para el ingreso de mercancía. La Polfa reportó durante 2025 la incautación de 4,5 millones de cajetillas, valoradas en 15.000 millones de pesos, además de cinco organizaciones desarticuladas, 46 capturados y 230 aprehensiones. Solo entre marzo y julio de 2026 también fueron desarrollados operativos en Medellín, Tolima, Valle del Cauca y Bolívar para frenar el comercio ilegal.

EL RETO PENDIENTE

Marco Hannappel, presidente de Philip Morris International para América Latina y Canadá.

Expertos en criminalidad transnacional advierten que este mercado financia estructuras dedicadas al lavado de activos y otros delitos. Casos como el del Clan Toro de Maicao y las investigaciones contra alias «Papá Pitufo» evidencian el alcance de estas redes. Mientras la Organización Mundial de la Salud impulsa sistemas internacionales de rastreo para combatir el comercio ilícito, Colombia aún no ha ratificado el protocolo internacional que promueve ese mecanismo, considerado una herramienta clave para enfrentar este fenómeno.