Un equipo internacional de investigadores liderado por la Universidad de Almería desarrolló un innovador bioabono elaborado a partir de una cianobacteria presente en suelos áridos, capaz de incrementar significativamente la producción agrícola incluso en escenarios de sequía y alta salinidad. El avance representa una alternativa sostenible para fortalecer los cultivos frente a los desafíos derivados del cambio climático y la escasez de agua.

El producto se obtiene a partir de la cianobacteria Nostoc commune, un microorganismo que habita en terrenos secos y hostiles. Los científicos aprovecharon las sustancias que esta bacteria genera para sobrevivir en condiciones extremas, transformándolas en un extracto natural con propiedades bioestimulantes para las plantas.

Las pruebas realizadas en laboratorio mostraron resultados prometedores. En cultivos de tomate, el tratamiento permitió obtener hasta un 60 % más de frutos y un incremento cercano al 50 % en su peso. En lechugas, se registró un aumento aproximado del 20 % en el número de hojas y una mejora del 27 % en la producción total. Además, las plantas mantuvieron un buen rendimiento incluso cuando fueron sometidas a estrés por falta de agua o exceso de salinidad.

Los investigadores explicaron que el bioabono no incorpora microorganismos vivos, sino compuestos extraídos de la biomasa cultivada en fotobiorreactores. Entre ellos se encuentran polisacáridos, antioxidantes y fitohormonas que ayudan a mejorar la estructura del suelo, favorecen la retención de agua y nutrientes y fortalecen la respuesta fisiológica de las plantas frente a condiciones adversas.

Otra de las ventajas del desarrollo es que puede aplicarse mediante pulverización foliar o a través de sistemas de riego convencionales. Los ensayos indican que la aplicación sobre las hojas permite una absorción más rápida y eficiente de los compuestos activos. Además, los responsables del proyecto consideran que el proceso ya cuenta con potencial para ser escalado industrialmente y transferido al sector agrícola.

Aunque los resultados obtenidos hasta ahora corresponden a condiciones controladas de laboratorio, los investigadores avanzan hacia nuevas pruebas en explotaciones agrícolas reales para confirmar su eficacia a gran escala. De validarse estos resultados, el bioabono podría convertirse en una herramienta clave para mejorar la productividad de los cultivos y reducir el impacto de la sequía en la agricultura.