El IMSS confirmó que cuatro de los cinco recién nacidos que murieron en la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales dieron positivo al microorganismo, aunque todavía no se ha establecido que haya sido la causa de los fallecimientos.
El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) confirmó que cuatro de los cinco recién nacidos que fallecieron en la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales (UCIN) del Hospital General de Zona número 1, en Durango, México, tenían presencia de la bacteria Klebsiella pneumoniae. Los decesos ocurrieron entre el 15 y el 19 de septiembre.
De acuerdo con la información entregada por el IMSS, entre el 1 y el 19 de septiembre fueron atendidos 11 recién nacidos en condiciones graves que requerían cuidados intensivos. De ese grupo, seis fueron dados de alta y ninguno presentó la bacteria. De los cinco bebés que murieron, cuatro dieron positivo y en uno no fue detectado el microorganismo.
Las autoridades sanitarias han hecho énfasis en que la presencia de la bacteria no permite establecer por sí sola que haya provocado las muertes. La relación entre el microorganismo y cada fallecimiento continúa bajo análisis mediante una investigación clínica, epidemiológica y sanitaria.
Amplían la investigación en todo el hospital
Klebsiella pneumoniae es una bacteria que puede causar infecciones, especialmente en personas hospitalizadas y con condiciones que comprometen sus defensas. Además, algunas variedades pueden desarrollar resistencia frente a diferentes antibióticos.
Ante la detección del microorganismo, el IMSS amplió la vigilancia microbiológica a otras áreas del hospital, además de la unidad neonatal. Hasta el momento, según la institución, la bacteria no ha sido identificada en ninguna otra zona del centro médico.
El IMSS también indicó que se revisaron los medicamentos, insumos y productos utilizados para la atención y limpieza del hospital. La institución descartó inicialmente que el brote estuviera relacionado con insumos o medicamentos contaminados y señaló que la investigación continúa para establecer el origen.
Mientras avanzan los estudios, la UCIN permanece cerrada y las autoridades mantienen medidas de vigilancia y control. Los resultados que permitan establecer la relación entre la bacteria y los fallecimientos serán comunicados primero a las familias de los bebés.
