El defensor español Marc Cucurella sorprendió a los aficionados al cumplir la promesa que había hecho antes del Mundial 2026: si España levantaba el trofeo, se tatuaría el rostro del seleccionador Luis de la Fuente. Tras la histórica conquista del campeonato, el lateral acudió al reconocido tatuador Ganga para inmortalizar el rostro de su entrenador en uno de sus brazos.

Cucurella compartió el resultado en sus redes sociales con el mensaje «Las promesas se cumplen», generando miles de reacciones entre los aficionados y sus compañeros de selección. El gesto fue celebrado por Luis de la Fuente, quien tomó con humor el homenaje realizado por uno de los jugadores más destacados del equipo campeón.

La acción convirtió a Cucurella en el primer futbolista de la selección española en cumplir una de las promesas realizadas durante el Mundial, dejando una imagen que rápidamente se volvió viral y que refleja el ambiente de unión que vivió el equipo durante la conquista de su segundo título mundial.