Cusco FC se fue del Monumental con las manos vacías pese a haber puesto en aprietos al tricampeón

El equipo cusqueño llegó a Lima con argumentos suficientes para complicar a Universitario y durante largos tramos del partido lo demostró: resistió el dominio local durante la mayor parte del primer tiempo pese al gol de Valera al minuto 20, y en el segundo tiempo encontró el empate al minuto 70 con Facundo Callejo que le devolvió la ilusión de sacar un punto valioso del estadio más grande del Perú. Por veinte minutos Cusco FC tuvo en sus manos el resultado que les hubiera dado un punto de orgullo y mérito en una cancha donde muy pocos equipos logran algo, pero el gol agónico de Lapadula al 93 fue una puñalada final que no pudieron evitar.

Lo que más duele para la visita es la manera en que se perdió el partido: un gol en el último suspiro después de haber empatado con esfuerzo y sacrificio es el resultado más cruel que puede recibir un equipo que compite lejos de casa. Cusco FC llega a esta segunda fecha del Clausura con la moral del 4-1 ante Alianza Atlético en la primera jornada, y el equipo mostró que tiene argumentos para competir ante los grandes cuando está bien plantado defensivamente. Sin embargo dos puntos perdidos en el tiempo de descuento son un golpe anímico que el cuerpo técnico tendrá que procesar rápido porque el campeonato peruano no da tregua y la próxima fecha llegará antes de que la herida del Monumental haya cerrado del todo.