Cali enfrenta uno de los retos más complejos tras el terremoto: la recuperación de su infraestructura de salud. Según el balance más reciente, cerca de 230 instituciones médicas resultaron afectadas, con daños que van desde averías menores en mampostería hasta colapsos parciales en áreas críticas de hospitales y clínicas.
El impacto fue especialmente fuerte en sectores tradicionales de servicios médicos como Tequendama y Los Cámbulos, donde se concentraron los mayores daños estructurales. Allí, varios centros tuvieron que evacuar pacientes, cerrar áreas y activar planes de contingencia para garantizar la continuidad de la atención.
El secretario distrital de Salud de Cali, Germán Escobar Morales, explicó que la mayoría de las afectaciones corresponden a daños menores que ya están en proceso de reparación, aunque reconoció que el golpe a la red hospitalaria exige una inversión significativa. “Estamos hablando de más de 100.000 millones de pesos para reconstruir y reforzar la infraestructura médica de la ciudad”, señaló.
Escobar subrayó que el esfuerzo no se limita a la recuperación física de los edificios, sino también a garantizar que los servicios de salud puedan mantenerse operativos en medio de la emergencia. En varios hospitales se han habilitado espacios alternos para hospitalización y se han trasladado pacientes a instituciones menos afectadas, con el fin de evitar interrupciones en la atención.
