El presidente Abelardo de la Espriella anunció este lunes el inicio de la reconstrucción de las zonas afectadas por el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió al país el pasado 10 de agosto. Desde Quibdó, Chocó, uno de los territorios más golpeados por la emergencia, el mandatario presentó las primeras medidas de esta nueva etapa.
Una de las principales decisiones es la entrega de un apoyo económico mensual de $875.452 para las familias cuyas viviendas hayan quedado destruidas o inhabitables. El subsidio comenzará a entregarse desde el 26 de agosto y, inicialmente, tendrá una duración de tres meses, lo que representa un total de $2.626.356 por familia.
El Gobierno también anunció la llegada de materiales para reparar las viviendas que presenten daños y puso en marcha una estrategia de autorreparación y autorreconstrucción asistida, con acompañamiento de ingenieros y otros profesionales para determinar las necesidades de cada inmueble.
En los casos en que las viviendas tengan daños menores, las familias recibirán materiales para adelantar las reparaciones. Cuando los daños sean mayores, pero el inmueble pueda recuperarse, se brindará asistencia técnica. En cambio, las casas que hayan quedado destruidas o sean declaradas inhabitables deberán ser reemplazadas.
Como parte del plan, el sector privado también se sumará a la reconstrucción. El Grupo Argos anunció la entrega de hasta 1.000 viviendas de construcción rápida, una parte de ellas destinada al Chocó. Además, el Gobierno aseguró que ya se han movilizado recursos provenientes de empresas y particulares para atender a las comunidades damnificadas.
La reconstrucción será coordinada a través del denominado Fondo Milagro, que tendrá la responsabilidad de articular los recursos públicos y privados, así como el trabajo de constructoras, proveedores, profesionales, autoridades locales y comunidades.
El Gobierno estima que la recuperación de las zonas afectadas tendrá un costo cercano a $30 billones, debido a los daños registrados en viviendas, edificios e infraestructura. De la Espriella aseguró que el objetivo no será únicamente reponer lo perdido, sino reconstruir con mayores estándares de seguridad y resistencia.
El mandatario señaló que el proceso requerirá tiempo y recursos, pero insistió en que la reconstrucción deberá avanzar bajo criterios de transparencia y con vigilancia sobre el uso de los recursos destinados a las víctimas.
