Sí, puede parecer que el acné aparece “de la noche a la mañana”, especialmente durante la adolescencia. En los chicos, la causa principal suele ser el cambio hormonal de la pubertad.

Durante la pubertad aumentan las hormonas llamadas andrógenos, incluida la testosterona. Estas hacen que las glándulas de la piel produzcan más grasa (sebo). Esa grasa, junto con células muertas, puede tapar los poros y provocar puntos negros, puntos blancos y granitos.

También influyen:

  • Genética: si los padres tuvieron acné importante, aumenta la probabilidad.
  • Productos para la piel o el cabello: algunos productos grasos pueden obstruir los poros.
  • Estrés: no suele ser la causa original, pero puede empeorar un acné que ya está apareciendo.
  • Dormir poco: puede contribuir a que el acné empeore.
  • Alimentación: ciertos alimentos de alto índice glucémico podrían empeorarlo en algunas personas, aunque la relación no es igual para todos.
  • Sudor y fricción: el deporte, cascos, gorras o equipos que permanecen en contacto con la piel pueden favorecer los brotes.

Y algo importante: no significa que el chico tenga mala higiene. De hecho, lavar o restregar la cara excesivamente puede irritarla y empeorar los brotes.