Si comprar el obsequio adecuado en Amor y Amistad es un desafío, quizás la inteligencia artificial pueda resolver ese problema, ahora que el comercio agéntico es una realidad. Este promete dejar atrás la dependencia del proceso tradicional de navegar manualmente por un sitio web, comparar precios con papel y lápiz y pagar por pasarelas de pago engorrosas.
Con el comercio autónomo, los asistentes de IA realizan compras de forma autónoma en nombre de los usuarios. Esto va a cambiar la interacción con el comprador, pues a diferencia de los humanos, los agentes de IA no navegan páginas web para explorar catálogos, sino que analizan y hacen match entre necesidades específicas con productos en cuestión de milisegundos, acortando drásticamente el camino entre la búsqueda y el pago.
De acuerdo con un artículo de EPAM Systems Inc., empresa líder en transformación digital e inteligencia artificial con presencia en Colombia, estos cambios van a llevar a los comercios a que transformen su estrategia digital.
“Si una marca no cuenta con datos estructurados y consolidados en tiempo real, puede volverse invisible para los algoritmos de compra y quedar fuera de los canales donde los clientes están interactuando”, advierte Fernando Silvestre, Managing Director de EPAM Colombia. “No se trata de desmantelar la infraestructura actual ni de encarar proyectos complejos de varios años que cuesten millones de dólares. El camino es adoptar arquitecturas flexibles e integrables que permitan estar presentes en todos los puntos de contacto del cliente manteniendo el control operativo”.
Con esta revolución tecnológica viene también un cambio en los protocolos de seguridad y validación. En el comercio agéntico, tanto compradores como vendedores contarán con agentes inteligentes para cerrar transacciones.
Para esto se va a requerir extender las verificaciones corporativas de identidad (KYC y KYB) directamente hacia las herramientas de IA, asegurando que cada asistente esté vinculado a una entidad o persona real para garantizar la confianza y la transparencia en cada operación.
“La ventaja en esta era dorada para los ecommerce, ahora con la compra agéntica, es la de tener un sistema de datos sólido y establecer una confianza repetible”, señala el experto. “Se debe tener visión de ingeniería ágil para mantener el margen operativo y asegurar visibilidad ante un consumidor que ya confía sus decisiones diarias a la automatización”.
A medida que estándares globales como el Protocolo Universal de Comercio (UCP) se abren paso en la industria, la prioridad para los comités ejecutivos del sector minorista y consumo masivo debe ser la flexibilidad técnica.
La rapidez con la que las empresas responden y la precisión con la que lo hacen están cobrando más importancia que disponer de un amplio stock u ofrecer precios muy competitivos. En la era del comercio agentico, la experiencia del cliente no tiene precio.
