Madres comunitarias de hogares infantiles, hogares familiares y hogares comunitarios de bienestar en Boyacá denunciaron las difíciles condiciones laborales que enfrentan diariamente y aseguraron que la carga administrativa está afectando la atención que brindan a niños y niñas en el departamento.

Una vocera de la provincia de Sugamuxi afirmó que las exigencias relacionadas con informes, documentos y envío constante de información han aumentado considerablemente, al punto de limitar el tiempo destinado al cuidado y acompañamiento de los menores.

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Según explicó, las jornadas laborales superan ampliamente los horarios establecidos. Indicó que muchas madres comunitarias comienzan sus actividades desde las cinco de la mañana y terminan a altas horas de la noche cumpliendo tareas administrativas y reportes solicitados por las entidades encargadas.

La representante señaló que esta situación ha generado agotamiento físico y emocional entre las trabajadoras, quienes consideran que la prioridad debería ser la atención integral de los niños.

Además, aseguró que algunos padres de familia también han expresado preocupación porque las madres comunitarias deben dedicar gran parte de su tiempo a diligenciar documentación en lugar de compartir actividades pedagógicas y de cuidado con los menores.

Las denuncias no solo provienen de la provincia de Sugamuxi, sino de diferentes municipios de Boyacá e incluso de otras regiones del país.

Las madres comunitarias también cuestionaron la precariedad laboral que enfrentan muchas de ellas, debido a que no cuentan con contratación directa por parte del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), sino mediante operadores externos.

Según manifestaron, esta modalidad reduce garantías laborales y dificulta mejores condiciones salariales y de bienestar.