El reloj corre y la tabla de reclasificación no espera a nadie en el fútbol colombiano
Deportivo Pasto enfrenta una emergencia real en la tabla de reclasificación acumulada y los números son alarmantes: el equipo nariñense llega al segundo semestre con apenas 34 puntos acumulados en la tabla general, una cifra que lo ubica en zona de descenso potencial si el segundo semestre transcurre con la misma irregularidad que está mostrando en el arranque. En el fútbol colombiano el descenso se define por el promedio acumulado de los últimos tres torneos y cada punto que el Pasto no suma ahora es un punto que deberá recuperar después con una presión mucho mayor cuando el torneo llegue a su fase final y los rivales directos ya lleven ventaja. Tres derrotas consecutivas sin un solo gol a favor en las últimas dos fechas de la Liga es la peor manera posible de arrancar un semestre donde la urgencia de puntos era máxima desde el primer partido.
Lo que hace más crítica la situación es la acumulación de problemas que el Pasto no puede resolver de manera inmediata: Risueño sigue en la tribuna cumpliendo su sanción, los refuerzos que llegaron para reemplazar a Estupiñán y las otras figuras vendidas no han encontrado el nivel necesario y el calendario no da tregua porque la Liga BetPlay tiene una cadencia de partidos que no permite recuperarse con calma entre fecha y fecha. El equipo nariñense necesita ganar en las próximas dos o tres fechas de manera urgente para frenar la hemorragia en la tabla de reclasificación, porque si la racha sin victorias se extiende a cinco o seis partidos el descenso pasará de ser una amenaza lejana a convertirse en el tema central de toda la temporada para un club que hace apenas seis meses soñaba con cosas mucho más grandes.
