Aterrados se encuentran más de 30 habitantes del sector de San Antonio de Padua, por los deslizamientos de roca y tierra que el exceso de humedad generado por las lluvias, provocan en sus viviendas. Esos reiterados hechos que ponen en peligro la vida de 5 familias de este sector del norte de la ciudad de Pasto, fueron denunciados por líderes sociales debido al miedo que sienten ante una eventual tragedia.
“La permanente filtración de agua generada por la lluvia que corre por las faldas del cerro; es un riesgo para nosotros, porque siempre desemboca al respaldo de las casas y eso ocasiona serios daños. El más reciente hecho lo padecí hace unos días, cuándo los fuertes aguaceros provocaron el desprendimiento de una pared que sostenía el techo de la cocina”, manifestó a DIARIO DEL SUR la madre de familia Gladis Esperanza Puetamá.
“Santo Dios, para mí; ese fue un susto terrible porque un bordo de tierra que está al respaldo de mi casita se desprendió y cayó encima del muro que hace parte del lugar donde preparo la comida de mis hijas. Esta es la segunda vez que se ve afectada mi vivienda y ahora que mejoraron las condiciones climáticas, aproveché la oportunidad para hacer las debidas reparaciones”, manifestó.
Aunque indica que logró superar parte de los daños ocasionados en el techo y en la pared de la cocina, asegura que el temor que siente es frecuente, pues es consciente que los aguaceros pueden debilitar gran parte de la montaña, desprenderse y ocasionar una tragedia.
“Al exceso de humedad generado por las lluvias, se suma la gran cantidad de agua que es expulsada desde las viviendas que hace unos años fueron construidas en una parte de la loma que fue vendida por un señor de nombre Isidoro Portilla. El sitio donde fueron edificados los inmuebles no tienen desagües y por eso cada vez que llueve, las aguas terminan provocando serios daños”, explicó.
Añadió que las casas que fueron construidas sobre la loma carecen de muros de contención y si las autoridades gubernamentales y organismos de socorro, no toman las debidas medidas de prevención; esas viviendas se pueden desplomar en el momento menos pensado y ocasionar una verdadera desgracia.
“Ojalá eso nunca vaya a suceder, porque sería muy triste perder a nuestros vecinos y seres queridos”, indicó la madre de familia.
