Se cumplen seis meses desde que el subintendente de la Policía Franque Esley Hoyos Murcia fue secuestrado por el ELN en el departamento de Arauca, un hecho que mantiene en vilo a su familia y a otras tres que continúan esperando noticias de sus seres queridos.
El 20 de julio de 2025, Hoyos Murcia y el patrullero Fabián Pérez Mendoza adelantaban labores de investigación relacionadas con ataques contra líderes sociales y defensores de derechos humanos cuando fueron interceptados por integrantes del ELN en la vía que comunica al municipio de Tame. Desde entonces, ambos permanecen en cautiverio.
A este caso se suman los secuestros de dos funcionarios de la Fiscalía, Jesús Antonio Pacheco Oviedo y Rodrigo Antonio López Estrada, ocurridos el 8 de mayo del mismo año. Los cuatro hombres continúan bajo poder del grupo armado ilegal sin que, hasta el momento, se haya concretado su liberación.
Las familias aseguran que desde hace varios meses no reciben pruebas de supervivencia. La última información que obtuvieron fue a través de videos en los que los secuestrados mostraban un visible deterioro físico, lo que ha incrementado la preocupación y la incertidumbre.
Alba Murcia, madre del subintendente Hoyos, expresó el profundo dolor que vive desde el secuestro de su hijo y pidió al ELN un gesto humanitario. Solicitó una prueba de supervivencia y reiteró su llamado para que se adelanten diálogos que permitan la liberación de los retenidos, con el acompañamiento de la Defensoría del Pueblo y la Iglesia.
“Mi hijo no merece estar allá. Como madre, solo pido que lo dejen en libertad porque nos hace muchísima falta”, manifestó. Además, envió un mensaje de fortaleza a su hijo, asegurándole que no ha sido olvidado y que mantiene la esperanza de volver a abrazarlo.
Mientras pasan los días, la incertidumbre crece para las familias, que se aferran a la fe y a la expectativa de que un acuerdo humanitario permita el pronto regreso de los secuestrados a sus hogares.
