La emergencia dejó pérdidas en comunidades campesinas del norte del departamento. Ahora, la atención se concentra en recuperar las condiciones de vida y apoyar la reactivación de sus actividades productivas.

Los incendios que afectaron varias zonas del norte de Nariño no solo dejaron huellas sobre el territorio. Para numerosas familias campesinas, las llamas también significaron la pérdida de bienes, herramientas y elementos necesarios para continuar con su vida cotidiana y sus labores del campo.

Frente a esta situación, la estrategia “Nariño Responde” llegó a las comunidades afectadas con ayudas humanitarias y elementos destinados a atender las necesidades más inmediatas.

Las familias recibieron mercados, prendas de vestir, frazadas y otros artículos de primera necesidad. La atención también incluyó herramientas agropecuarias, un apoyo fundamental para quienes dependen de la actividad rural y necesitan recuperar progresivamente sus medios de sustento.