El artículo informa sobre la captura del coronel retirado del Ejército chileno Nelson Haase Mazzei, quien permanecía prófugo desde 2023 tras haber sido condenado por su participación en el secuestro, tortura y asesinato del reconocido cantautor Víctor Jara y del exdirector general de Prisiones, Littré Quiroga Carvajal, durante los primeros días de la dictadura militar de Augusto Pinochet.
La detención fue realizada por la Policía de Investigaciones de Chile (PDI), luego de que el exmilitar permaneciera oculto durante varios años para evitar cumplir la condena impuesta por la justicia chilena. Según informaron las autoridades, Haase Mazzei fue encontrado en una parcela ubicada en Puyehue, en la región de Los Lagos, al sur del país. Tras su captura, la ministra de la Corte de Apelaciones de Santiago encargada de las causas de Derechos Humanos, Paola Plaza, ordenó su ingreso inmediato a prisión para que comenzara a cumplir la pena establecida por los tribunales.
Nelson Haase Mazzei, de 80 años, había sido condenado en un fallo definitivo emitido por la Corte Suprema de Chile en 2023. La sentencia le impuso 25 años de prisión: 15 años por el delito de homicidio calificado y 10 años por secuestro calificado, al comprobarse su responsabilidad en los crímenes cometidos contra Víctor Jara y Littré Quiroga. Aunque el exmilitar negó durante años cualquier participación en estos hechos, la investigación judicial concluyó que desempeñó un papel activo dentro de la estructura de mando militar y que portaba armamento con el que se causaron las lesiones que terminaron con la vida de ambas víctimas.
El caso de Víctor Jara es uno de los episodios más representativos de las violaciones a los derechos humanos ocurridas durante la dictadura de Augusto Pinochet, instaurada tras el golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973, que derrocó al presidente Salvador Allende. Jara era uno de los principales exponentes de la Nueva Canción Chilena, además de profesor de la Universidad Técnica del Estado y un reconocido defensor de las causas sociales.
Cinco días después del golpe militar, el 16 de septiembre de 1973, Víctor Jara fue asesinado en el entonces Estadio Chile, recinto utilizado por los militares como centro de detención y tortura para miles de personas consideradas opositoras al nuevo régimen. Posteriormente, el estadio fue rebautizado como Estadio Víctor Jara en homenaje al artista.
La investigación judicial determinó que tanto Víctor Jara como Littré Quiroga fueron separados del resto de los cerca de 5.000 prisioneros que permanecían detenidos en el estadio. Ambos fueron trasladados a la zona de camarines, donde fueron sometidos a graves torturas físicas y psicológicas antes de ser ejecutados. El informe forense reveló la brutalidad del crimen: el cuerpo de Víctor Jara presentaba 56 fracturas y recibió 44 impactos de bala, convirtiéndose en uno de los símbolos más impactantes de la represión ejercida por la dictadura militar.
El régimen de Augusto Pinochet se mantuvo en el poder durante 17 años y dejó un saldo de miles de personas asesinadas, desaparecidas, torturadas y perseguidas por motivos políticos. Por ello, el asesinato de Víctor Jara se convirtió en uno de los casos más emblemáticos de la búsqueda de verdad y justicia en Chile.
Tras conocerse la captura de Haase Mazzei, la familia del cantautor emitió un comunicado, representada por su hija Amanda Jara. Aunque valoró positivamente la detención del exmilitar, señaló que resulta difícil considerar este hecho como una verdadera justicia, debido a que han transcurrido más de 50 años desde el asesinato de Víctor Jara y Littré Quiroga. Para la familia, el largo tiempo que tomó lograr la captura evidencia las dificultades que han enfrentado las víctimas de la dictadura para obtener justicia.
Haase Mazzei fue uno de los ocho exmilitares condenados por estos crímenes. Sin embargo, fue el único que permanecía prófugo después de que la Corte Suprema confirmara las condenas en 2023. Entre los otros condenados se encuentran Hugo Sánchez, Raúl Jofré, Edwin Dimter, Ernesto Bethke, Juan Jara, Hernán Chacón y Patricio Vásquez. Además, el oficial Rolando Melo fue condenado como encubridor de los hechos.
Uno de los condenados, Hernán Chacón, se suicidó en agosto de 2023 antes de ser detenido para cumplir la sentencia. Otro de los responsables, Raúl Jofré, tampoco se presentó voluntariamente en un primer momento para cumplir la condena.
El artículo también recuerda que, en 2023, Estados Unidos extraditó a Chile al exteniente Pedro Barrientos, quien había sido condenado en territorio estadounidense como uno de los autores materiales de la tortura y asesinato de Víctor Jara y Littré Quiroga. Su extradición representó un avance importante en el proceso de judicialización de estos crímenes.
En conclusión, la captura de Nelson Haase Mazzei pone fin a varios años en los que el exmilitar permaneció oculto para evitar cumplir una condena por uno de los crímenes más emblemáticos de la dictadura chilena. Aunque su detención representa un nuevo paso en la búsqueda de justicia por las violaciones a los derechos humanos cometidas durante ese período, tanto la familia de Víctor Jara como numerosas organizaciones consideran que el tiempo transcurrido demuestra lo lenta y difícil que ha sido la reparación para las víctimas y sus familiares.
