Diego Arias se despidió de Nacional con gratitud y la cabeza en alto, sin ningún rastro de amargura
Horas después de conocerse su salida oficial de Atlético Nacional el 12 de junio, Diego Arias dio la cara ante los medios con una serenidad que sorprendió a muchos y reveló su verdadera clase como persona. Sus palabras fueron contundentes: “Un poco más tranquilo, después de lo que fue el término de la temporada. Ya en frío, se analiza lo que fue la campaña, donde vivimos momentos lindos”. Lejos de señalar a la directiva o buscar culpables, el técnico risaraldense reconoció que no pudieron sostener el trabajo para el que habían sido contratados, defendió el esfuerzo de todos los implicados y se mostró agradecido con la institución que lo formó como jugador y lo respaldó como entrenador.
El cierre de su despedida lo dijo todo sobre el tipo de persona que es Diego Arias. En su mensaje público agradeció a los hinchas verdolagas con un emotivo video donde expresó que el sentimiento que le quedaba era de gratitud y satisfacción, y que la experiencia acumulada le generaba ilusión de cara al futuro. Nacional respondió en el mismo tono, describiendo al técnico como ejemplo de compromiso dentro y fuera de la cancha y deseándole el mayor éxito en los desafíos que vienen. Una separación sin ruido, sin resentimientos y con el respeto mutuo de dos partes que dieron lo mejor de sí mismas, dejando una relación intacta que el propio fútbol se encargará de poner a prueba cuando Fortaleza visite el Atanasio el 23 de agosto.
