El Ejército Nacional denunció la presunta participación de menores de edad en el ataque armado perpetrado en el municipio de Buenos Aires, al norte del Cauca, por integrantes de la estructura Jaime Martínez de las disidencias de las Farc. La incursión ocurrió en horas de la madrugada y tuvo como objetivo principal la destrucción de la estación de Policía.
Según el segundo comandante del Ejército, mayor general Erik Rodríguez, los atacantes ingresaron al casco urbano vestidos de civil para evadir los controles de seguridad, una acción que constituye el delito de perfidia. Posteriormente, lanzaron cilindros explosivos y emplearon drones de manera indiscriminada, causando daños a la estación policial, el hospital municipal, varias viviendas y una entidad bancaria.
Las autoridades indicaron que, al advertir la presencia de tropas del Ejército y de la Fuerza Aérea Colombiana, los guerrilleros cambiaron nuevamente de apariencia y se ocultaron entre la población civil de un caserío cercano, lo que agravó el riesgo para los habitantes de la zona.
El alto mando militar confirmó que existen referencias sobre la utilización de niños y adolescentes como parte de la estructura armada durante el ataque, un hecho que representa una grave violación a los derechos humanos y evidencia la persistencia del reclutamiento forzado en el Cauca.
Tras el hostigamiento, se activó una operación conjunta entre el Ejército, la Policía y la Fuerza Aérea. Ocho policías resultaron heridos y fueron trasladados a Cali para recibir atención médica especializada, mientras las autoridades continúan con las acciones de control y seguridad para proteger a la población civil y evitar nuevos hechos de violencia.
