Un nuevo golpe a las estructuras armadas ilegales que operan en el departamento de Nariño se registró en el corregimiento de Llorente, zona rural del municipio de Tumaco, donde dos jóvenes decidieron abandonar las armas y someterse a la justicia, en medio de operaciones adelantadas por la Fuerza de Tarea Hércules.

El resultado se produjo luego de labores de inteligencia militar y operaciones orientadas a contrarrestar las acciones de los grupos armados organizados residuales que tienen presencia en esta zona del departamento.

De acuerdo con la información entregada por las autoridades militares, los dos jóvenes harían parte del GAO-r Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano, estructura Ariel Aldana, organización señalada de desarrollar actividades ilegales en diferentes sectores de la región.

Estructuras ilegales

Durante el procedimiento, los jóvenes hicieron entrega voluntaria de un importante arsenal que, según las autoridades, se encontraba en poder de esta estructura ilegal. Entre el material entregado se encuentran tres fusiles calibre 5,56 milímetros y tres pistolas calibre 9 milímetros.

A este armamento se suman 12 proveedores para fusil, tres proveedores para pistola, 1.392 cartuchos calibre 5,56 milímetros y 33 cartuchos calibre 9 milímetros.

Para la Fuerza Pública, la entrega representa una afectación significativa a la capacidad armada de esta estructura, al sacar de circulación armas y municiones que podrían ser utilizadas para intimidar a las comunidades, cometer acciones violentas y enfrentar a las instituciones encargadas de garantizar la seguridad en la región.

El comandante de la Fuerza de Tarea Hércules, William Morales, destacó que detrás de este resultado operacional también existe un componente humano. Según explicó, las labores de inteligencia permitieron generar las condiciones para que los dos jóvenes tomaran la decisión de abandonar las armas y buscar una alternativa dentro de la legalidad. “Entre el peso del armamento de guerra y la promesa de un futuro robado, el miedo cambió de bando en Tumaco. Gracias a una precisa labor de inteligencia militar, dos jóvenes soltaron las armas y pidieron una nueva oportunidad”, afirmó el comandante.