Colombia enfrenta una creciente amenaza terrorista con el uso de drones por parte de grupos armados ilegales. En el último año, las autoridades han registrado 393 ataques con este tipo de artefactos, que han dejado un saldo de 165 militares y 15 civiles gravemente heridos, según cifras oficiales conocidas por la Fuerza Pública.
Los hechos han puesto en evidencia la vulnerabilidad de las fuerzas de seguridad frente a una modalidad criminal que se ha convertido en una ventaja táctica para los grupos ilegales, especialmente en zonas históricamente afectadas por el conflicto armado.
De acuerdo con los reportes, Nariño, Cauca y Valle del Cauca concentran la mayor cantidad de incidentes relacionados con ataques con drones. Solo entre enero y febrero de 2025, estas regiones registraron 2.532 eventos, seguidas por Santander, Norte de Santander y Cesar con 2.083 casos, mientras que Antioquia, Córdoba y Chocó reportaron 1.475 ataques.
Expertos en seguridad advierten que el fenómeno refleja un debilitamiento de la capacidad de inteligencia del Estado. El general (r) Eliécer Camacho señaló que la inteligencia “no está siendo anticipativa”, lo que dificulta prevenir este tipo de acciones terroristas. En la misma línea, analistas como Orlando Carrillo alertan sobre el fortalecimiento progresivo de los grupos delincuenciales y su expansión a nuevos territorios del país.
Pese a este panorama, el Ejército Nacional informó que ha logrado alertar e inhibir más de 8.000 ataques antes de su ejecución, gracias a labores de vigilancia y reacción oportuna, lo que ha evitado un mayor número de víctimas.
Ante la gravedad de la situación, el presidente Gustavo Petro ordenó en las últimas horas la compra inmediata de sistemas especializados antidrones, con el objetivo de cerrar la brecha tecnológica que actualmente favorece a los grupos criminales y reforzar la protección de la Fuerza Pública y la población civil.
Las autoridades advierten que el uso de drones como arma de ataque “llegó para quedarse”, por lo que el desafío para el Estado será acelerar la modernización de sus capacidades defensivas en medio de un contexto de seguridad cada vez más complejo.
