El Gobierno de Estados Unidos anunció una flexibilización temporal de algunas sanciones contra Venezuela con el objetivo de agilizar el envío de ayuda humanitaria tras los devastadores terremotos que afectaron al país.
La medida, emitida por el Departamento del Tesoro, autoriza determinadas transacciones que normalmente están restringidas, siempre que estén destinadas exclusivamente a las labores de socorro, rescate y recuperación de las zonas afectadas. La autorización tendrá vigencia hasta el 23 de octubre de 2026.
Las autoridades estadounidenses aclararon que la decisión no implica un levantamiento general de las sanciones ni el desbloqueo de activos congelados. El permiso se limita a operaciones relacionadas con la asistencia humanitaria y la atención de la emergencia.
Además, Washington anunció un paquete de ayuda de 150 millones de dólares para apoyar las labores de búsqueda y rescate, la atención médica, el suministro de alimentos y agua potable, así como la reconstrucción de infraestructura esencial en las regiones más afectadas.
La medida busca facilitar una respuesta internacional más rápida y garantizar que la ayuda llegue sin obstáculos a las comunidades golpeadas por uno de los desastres naturales más graves registrados recientemente en Venezuela.
