Una delicada situación económica padece la frontera colombo ecuatoriana, tras el incremento del 100% a los aranceles de los productos ecuatorianos que ingresan a Colombia por el sur de Nariño. Ante la falta de oportunidades laborales, más de 10.000 camioneros emigraron con sus automotores hacia el interior de Colombia.
“Esta situación tiene nombre propio y es que los caprichos políticos del presidente de Colombia Gustavo Petro llevaron a la hecatombe a la economía de la frontera colomboecuatoriana. El puente internacional de Rumichaca está literalmente muerto y por su inactividad financiera, son más de 10.000 ipialeños los que estamos con los brazos cruzados”.
Así lo dijo a DIARIO DEL SUR el representante de la Asociación Colombiana de Camioneros ACC Héctor Tovar, al manifestar que las negativas del mandatario nacional para combatir a los grupos armados ilegales colombianos que ingresan por el sur de Nariño al norte de Ecuador y la exigencia de liberar al exvicepresidente de la vecina república, Jorge Glas motivaron a Daniel Noboa a tomar sus propias medidas.
A la vez explicó que mientras Petro no hace nada por combatir a más de 3 grupos insurgentes que de manera ilegal ingresan a Ecuador por los pasos ilegales de Nariño, Daniel Noboa debe pagar más de 400 millones de dólares adicionales, para resguardar la seguridad ciudadana a raíz de un problema que tiene sus orígenes en el sur de Colombia.
“Entonces la única opción que el presidente ecuatoriano tiene para financiar las labores militares que se incrementaron por cuenta de la violencia que se vive en Colombia, es incrementar los aranceles”, explicó.
Frente a ese problema que genera la parálisis de la economía, el pueblo es quien actualmente está pagando las consecuencias de un ego netamente político.
Sectores perjudicados
“Con el incremento del 100% de los aranceles a los productos que desde Ecuador se importan a Colombia, la frontera está pérdida. Con ese problema se ven seriamente afectados los transportadores de carga y alrededor de 30 subsectores productivos que dependen de ese gremio”, manifestó el representante de la ACC.
Añadió que más del 50% de la economía del sur del departamento de Nariño, se mueve por el puente internacional de Rumichaca, cuya parálisis perjudica a los depósitos para el almacenamiento de mercancía de importación, a más de 700 coteros, a por los menos 100 hoteles y 90 restaurantes.
“Con el 100% de los aranceles a los productos importados queda muy difícil para los transportadores de carga. Mire que antes de cerrarse nuevamente la frontera colombo ecuatoriana, movilizar desde Ecuador a Ipiales 30 toneladas de aceite costaba alrededor de $200 millones”, afirmó.
De igual manera indicó que antes, un viaje con 30 toneladas de productos médicos de importación costaba $400 millones, en el caso de que se reabriera la frontera bajo esas condiciones arancelarias, costaría $800 millones.
Contrabando y corrupción
A parte de los perjuicios económicos que el cierre del puente internacional de Rumichaca provoca a los gremios organizados y a los subsectores sociales y productivos que dependen del transporte de carga, indicó que el bloqueo de la frontera incrementará el contrabando por los más de 30 pasos ilegales que unen al sur de Colombia con el norte de Ecuador.
“Mire que en zona rural de Ipiales hay muchas fincas que por un lado limitan con Colombia y por el otro con Ecuador. Entonces para facilitar el paso de los vehículos que llevan contrabando, pasan por improvisadas vías que los dueños de esos predios han abierto en sus fincas para permitir el paso ilegal de los camiones que llevan contrabando”, afirmó.
Lo peor de todo, es que, según el líder gremial, esas ilícitas actividades las conocen las autoridades judiciales entre ellas la Policía Fiscal y Aduanera, pero no hacen nada.
Absurdas determinaciones
Por su parte el director regional de la ACC en Nariño Andrés Charfuelán aseguró que aunque la Asociación Colombiana de Camioneros busca mecanismos para que los mandatarios de Colombia y Ecuador Gustavo Petro y Daniel Noboa terminen la ‘guerra de aranceles’, el dirigente gremial manifestó que las propuestas que la asociación iba a presentar en una reunión que fue programada el mes inmediatamente anterior, quedaron en el aire porque dicho encuentro jamás se llevó a cabo.
De igual manera dijo que para la búsqueda de soluciones a este conflicto diplomático; se espera que la Comunidad Andina de Naciones como entidad mediadora, convoque a los dos mandatarios nacionales para que terminen de una vez por todas con esta mala situación.
A su turno Javier Rosero, un comerciante que desde hace más de 20 años se dedica a la venta de calzado en la fronteriza localidad de Ipiales, indicó que este conflicto diplomático en lugar de terminar, se agrava mucho más.
“Esta es una situación muy compleja y solo quienes la vivimos la entendemos. Es verdad el presidente de Ecuador Daniel Noboa se preocupa por la seguridad de los coterráneos y por eso en varias oportunidades le dijo al presidente de Colombia Gustavo Petro que se comprometa con la seguridad de los límites con la frontera.
“Esa petición la hizo teniendo en cuenta que las disidencias de las Farc y la guerrilla del Eln entre otros grupos criminales imponen la delincuencia en el norte de Ecuador. Mientras la Fuerza Pública duplica sus esfuerzos por combatir a esos insurgentes, Colombia no hace nada”, dijo.
“Ahora es absurdo que Petro le haya solicitado a Noboa la liberación del ex vicepresidente Jorge Glas que durante los gobiernos de Rafael Correa y Lenin Moreno estuvo envuelto en delicados hechos de corrupción.
