La carne de cerdo se ha consolidado como uno de los alimentos con mayor crecimiento en la dieta de los colombianos. En los últimos años, el consumo per cápita pasó de menos de cuatro kilogramos por habitante a cerca de 16 kilogramos anuales, reflejando un cambio significativo en los hábitos alimenticios del país.
De acuerdo con representantes del sector porcícola, este aumento ha sido impulsado por mejoras en la calidad del producto, una mayor tecnificación de la industria, campañas de promoción y una oferta más competitiva. Estos factores han permitido que la carne de cerdo deje de ser un alimento de consumo ocasional para convertirse en una opción frecuente en los hogares colombianos.
El crecimiento del consumo también ha estado acompañado por un incremento en la producción nacional, fortaleciendo la capacidad de abastecimiento del mercado interno y reduciendo la dependencia de las importaciones. Además, el sector continúa trabajando en la apertura de nuevos mercados internacionales para ampliar las exportaciones y fortalecer la competitividad de la porcicultura colombiana.
Los líderes de la industria destacan que el reto ahora es mantener el crecimiento mediante la innovación, el fortalecimiento de los pequeños y medianos productores, el mejoramiento de la productividad y la consolidación de nuevos destinos comerciales que impulsen el desarrollo del sector agropecuario en el país.
