Los precios internacionales del petróleo continúan subiendo debido a la creciente preocupación por posibles interrupciones en el suministro energético mundial. Los inversores observan con atención la situación en zonas estratégicas como el Estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el transporte de crudo. El aumento del precio del barril genera inquietud entre gobiernos y bancos centrales porque podría impulsar nuevamente la inflación global, afectando tanto a consumidores como a empresas en múltiples países.