EL JEFE DE LOS ÁRBITROS INGLESES ADMITIÓ QUE HUBO “VISIÓN DE TÚNEL” Y QUE NO SE ANALIZÓ CORRECTAMENTE LA POSICIÓN DE ENZO FERNÁNDEZ EN EL GOL DE HAALAND
La polémica del Manchester Derby tomó un nuevo giro. Howard Webb, jefe arbitral de Pro Ref, reconoció este martes que el VAR cometió un error al validar el gol de Erling Haaland, que terminó dándole al Manchester City la victoria 1-0 sobre Manchester United en Old Trafford.
HAALAND NO ERA EL VERDADERO PROBLEMA
La revisión tecnológica determinó que Haaland estaba habilitado por un margen mínimo, después de que inicialmente se señalara fuera de juego. Sin embargo, el problema estaba unos metros atrás.
Enzo Fernández estaba adelantado y participó en la acción al lanzarse hacia el balón, generando una interferencia que debía ser evaluada por los árbitros. El VAR se concentró en la posición de Haaland y no analizó correctamente esa situación.
Webb calificó lo ocurrido como un caso de “visión de túnel”. Según explicó, los encargados de la revisión quedaron demasiado enfocados en determinar si Haaland estaba en posición legal y no ampliaron el análisis hacia el resto de la jugada.
EL GOL DE HAALAND DEBIÓ SER ANULADO
La jugada comenzó con un centro de Josko Gvardiol. Fernández, en posición adelantada, intentó intervenir antes de que Patrick Dorgu desviara ligeramente el balón y Haaland apareciera para marcar.
Aunque el argentino no llegó a tocar la pelota, su posición y movimiento podían constituir una interferencia. Por eso, Pro Ref concluyó que el gol no debió ser concedido.
La organización arbitral incluso se comunicó con Manchester United para reconocer el error y admitir que la decisión fue equivocada.
DOS ÁRBITROS DEL VAR FUERON APARTADOS
El escándalo también tuvo consecuencias. Matt Donohue, responsable del VAR, y Blake Antrobus, asistente de VAR, no volverán a ser designados hasta después del próximo parón internacional.
La decisión vuelve a poner al VAR en el centro del debate en Inglaterra, justo cuando la tecnología pretendía reducir este tipo de errores. Esta vez, el problema no estuvo en detectar la posición de Haaland, sino en no interpretar correctamente todo lo que ocurrió alrededor de la jugada.
