En Pasto crece la polémica por la elección del nuevo Contralor Municipal, proceso realizado en el transcurso de la semana, con la elección de María Mercedes Tulcán Cabrera,   que, según el exconcejal y líder comunitario William Urbano, podría estar lleno de errores e irregularidades que pondrían en riesgo la legalidad de la elección y la estabilidad institucional de la ciudad, motivo por el cual en estos momentos se genera una gran expectativa en la capital nariñense.

“No se cumplieron requisitos”

En declaraciones a DIARIO DEL SUR, el exconcejal Urbano, quien siguió el proceso desde el comienzo, aseguró que el Concejo Municipal y la universidad encargada del proceso no incluyeron en la convocatoria un requisito clave exigido por la ley: la experiencia en funciones públicas, lo cual en su concepto se constituye en un gran error, que con el paso del tiempo puede dar lugar a grandes dificultades.

Al respecto, señaló que “Eso no es un detalle menor. La ley exige que quien aspire a ser Contralor tenga experiencia real en el manejo de funciones públicas. Si ese requisito no se pidió, el proceso queda viciado. Eso significa que podría ser anulado y todos los que participaron podrían tener problemas disciplinarios”, explicó Urbano. Agregó que esto representaría que los concejales que participaron con su votación en el marco de la votación, podrían verse abocados a problemas a futuro.

Sospechosa certificación

En torno a esta situación, William Urbano expresó que una de las mayores polémicas y sospechas, tiene que ver con que, la contralora electa, María Mercedes Tulcán Cabrera, presentó para acreditar su experiencia en este proceso, una certificación del Tribunal de Ética Odontológica de Nariño. Se trata de un documento, en el que se afirma que entre los años 2017 y 2021, trabajó como abogada, secretaría y tesorera del mencionado tribunal.

Sin embargo, varios ciudadanos y abogados advierten que esa certificación no demuestra el ejercicio de funciones públicas, como lo exige la ley, por lo que consideran que ese certificado no debió ser tomado como válido.

“En ese sentido, la Corte Constitucional fue clara: solo quienes tienen autoridad para sancionar o decidir procesos disciplinarios pueden decir que ejercen función pública. Pero si la labor fue administrativa o de apoyo, eso no cuenta como experiencia válida”, explicó Urbano, quién reiteró que, por lo tanto, ese documento no debió ser tomado en cuenta.

En este orden de ideas, ante la confusión que se ha presentado al respecto, ya se han presentado derechos de petición ante el Tribunal de Ética Odontológica, la Universidad Cooperativa de Colombia, la ADRES (antes Fosyga) y la Procuraduría, para que verifiquen si las certificaciones y los tiempos laborales de la contralora electa son correctos, por lo que existe expectativa, en torno a las respuestas que se obtengan al respecto.

“Esto no se trata de atacar a nadie, se trata de hacer las cosas bien. Si hay errores, deben corregirse antes de la posesión, porque después será peor. No se puede empezar un periodo con dudas sobre la legalidad del cargo”, señaló el exconcejal.

¿Podría haber anulación?

De comprobarse las irregularidades, el acto de elección podría ser anulado, y los concejales que votaron a favor de la elección podrían enfrentar procesos disciplinarios o penales, lo que en estos momentos tiene en ascuas, al Concejo de Pasto.

Al respecto, es de anotar que con anterioridad, en desarrollo de las elecciones para Contralor de Pasto, se han registrado toda clase de dificultades e inconvenientes, que en màs de una oportunidad, pusieron en vueltas a los concejales.

“Se hicieron las advertencias”

“Esto no lo digo yo, lo dice la ley. Si un funcionario público actúa en contra de lo que la norma exige, incurre en falta gravísima. Nadie puede decir que no sabía, porque los documentos son públicos y las advertencias ya se hicieron”, afirmó Urbano.

Agregó que no podemos seguir repitiendo los mismos errores y con tono crítico pero sereno, el exconcejal William Urbano insistió en que esta no es una pelea política, sino un llamado a la responsabilidad.

Al respecto es de anotar que el día de la elección, DIARIO DEL SUR, en su información respecto a este proceso,  presentó las hojas de vida de los tres candidatos y alertó sobre posibles inhabilidades. 

TITULO (RECUADRO)

“No más escándalos”

“Pasto no necesita más escándalos, necesita transparencia. Cuando se trata de elegir a quien va a vigilar el uso de los recursos públicos, no puede haber improvisación ni favores políticos. Lo que está en juego es la confianza ciudadana”, afirmó de manera categórica, el exconcejal William Urbano.

Indicó que la Ley 42 de 1993 exige que los contralores municipales tengan experiencia en funciones públicas y al respecto, señaló que varias denuncias ciudadanas ya fueron enviadas a la Procuraduría y a los Tribunales de Ética para verificar la veracidad de los documentos presentados.

 “El control fiscal debe estar en manos de personas idóneas, no de cuotas políticas. Hoy Pasto necesita que las instituciones sean limpias y que los cargos se ganen por mérito, no por roscas”, cerró Urbano, en lo que muchos consideran la advertencia más fuerte que ha hecho hasta ahora.