Una investigación periodística expuso la difícil situación que enfrentan miles de personas privadas de la libertad en Ecuador, donde las deficiencias del sistema penitenciario han derivado en numerosas muertes dentro de las cárceles. El informe relata cómo varios reclusos fallecieron en condiciones de abandono, con acceso limitado a atención médica, alimentación insuficiente y escasas garantías para su bienestar.
El trabajo también recoge testimonios de familiares que afirman haber sido informados tarde sobre la muerte de sus seres queridos. En algunos casos, los cuerpos estuvieron cerca de ser sepultados en fosas o espacios colectivos destinados a personas no identificadas o no reclamadas, generando angustia y dificultades adicionales para las familias.
La investigación sostiene que la crisis carcelaria no solo está relacionada con la violencia entre grupos criminales, sino también con problemas estructurales como el hacinamiento, la falta de personal, la escasez de recursos y las fallas en los servicios básicos dentro de los centros penitenciarios.
Ante esta situación, organizaciones defensoras de derechos humanos y familiares de los internos han pedido medidas urgentes para mejorar las condiciones de reclusión, garantizar una atención adecuada y evitar que más personas pierdan la vida bajo custodia del Estado.
