Las autoridades sanitarias encendieron las alertas por el aumento de casos de fiebre amarilla en Colombia durante el inicio de 2026. De acuerdo con el Instituto Nacional de Salud (INS), en lo que va del año se han confirmado 11 casos positivos, de los cuales 10 han resultado mortales, una cifra que evidencia la alta letalidad de la enfermedad cuando no se cuenta con la vacunación.
La directora del INS, Diana Pava, hizo un llamado urgente a la ciudadanía para no bajar la guardia y continuar con los esquemas de vacunación, recordando que desde 2024 más de 70 personas han fallecido en el país a causa de esta enfermedad. Según la entidad, ninguno de los fallecidos en 2026 contaba con la vacuna contra la fiebre amarilla.
“Sabemos que si usted se vacuna, previene la muerte y las formas graves de la enfermedad”, reiteró Pava, al insistir en la importancia de la inmunización, especialmente para quienes viven o viajan a zonas endémicas donde circula el mosquito Aedes aegypti, transmisor del virus.
El INS recordó que una sola dosis de la vacuna contra la fiebre amarilla brinda protección de por vida, por lo que es fundamental verificar el estado de vacunación antes de desplazarse a regiones de riesgo.
Ministerio de Salud ordena vacunas de refuerzo
Ante el incremento de casos, el Ministerio de Salud emitió una circular en la que ordena la aplicación de dosis de refuerzo para poblaciones específicas, principalmente en departamentos con mayor riesgo, como el Tolima.
El refuerzo está dirigido a:
- Personas que se vacunaron hace más de 10 años y viven o viajan a zonas en brote.
- Mujeres que recibieron la vacuna durante el embarazo, quienes deben aplicarse el refuerzo seis meses después del parto.
- Personas con VIH, trasplantes de órganos o que hayan recibido vacunación fraccionada en otros países, quienes deberán someterse a valoración médica previa.
Las autoridades reiteraron el llamado a acudir a los puntos de vacunación habilitados en todo el país y a consultar con los servicios de salud antes de viajar a zonas de riesgo, como medida clave para prevenir nuevos contagios y muertes por esta enfermedad.
