España ha presentado ante la Comisión Europea su proyecto de Plan Nacional de Restauración de la Naturaleza, una iniciativa destinada a recuperar ecosistemas deteriorados y cumplir con los objetivos establecidos por la Unión Europea. La normativa comunitaria establece que los países deben comenzar a restaurar al menos el 30 % de los hábitats que se encuentren en mal estado para 2030.
El plan contempla acciones sobre diferentes ecosistemas, entre ellos bosques, ríos, humedales y zonas marinas. Sin embargo, organizaciones ambientalistas han cuestionado tanto el alcance de las medidas como la falta de información pública sobre el documento presentado por el Gobierno.
Entre las cifras conocidas se encuentra la restauración prevista de unos 288 kilómetros cuadrados de hábitats marinos antes de 2030 y de 65 kilómetros de cursos de agua de flujo libre. Las organizaciones consideran que estas actuaciones resultan insuficientes frente a las metas europeas y a las necesidades de conservación del país.
Ecologistas en Acción y Fridays For Future también han reclamado mayor transparencia y participación ciudadana durante el proceso de elaboración. Según estas organizaciones, la sociedad civil no ha tenido acceso suficiente a la información técnica necesaria para evaluar las propuestas y conocer qué aportaciones han sido incorporadas.
La restauración de los ecosistemas busca no solo proteger la biodiversidad, sino también aumentar la capacidad de los territorios para enfrentar fenómenos como sequías, inundaciones, incendios y temperaturas extremas. El plan español todavía podrá ser modificado antes de su aprobación definitiva, prevista para septiembre de 2027.
