Una historia brevísima entre el club más popular de Argentina y el recién llegado que ya le robó un punto en La Bombonera
La historia entre Boca Juniors y Deportivo Riestra es la más corta de todas las rivalidades del fútbol argentino por una razón simple: Riestra es uno de los clubes más nuevos en la máxima categoría del fútbol argentino, con apenas tres temporadas en Primera División desde su ascenso y con apenas dos antecedentes oficiales contra el Xeneize hasta esta noche. Lo que hace especialmente llamativa esta historia tan breve es la calidad de los resultados que el Malevo de Nueva Pompeya ha conseguido ante uno de los clubes más grandes del mundo: en su primera visita a La Bombonera en octubre de 2024 Riestra sacó un empate 1-1 que fue celebrado como un título en el barrio de Nueva Pompeya, demostrando que el equipo del sur de Buenos Aires no se intimida ante ningún rival independientemente del estadio y la historia que tenga enfrente.
El segundo antecedente llegó en el Apertura 2026 cuando Boca ganó 1-0 en La Bombonera con un gol agónico de Di Lollo al minuto 77 en un partido donde Riestra resistió durante más de una hora con una organización defensiva que incomodó al Xeneize durante gran parte del encuentro. Esa es precisamente la característica que define a Riestra en el fútbol argentino moderno: un equipo de barrio sin estrellas ni historia continental que compite con una intensidad y una organización táctica que lo hace difícil de batir en cualquier cancha. Esta noche en el Guillermo Laza se escribe el tercer capítulo de una historia que tiene apenas dos páginas pero que ya tiene un sabor especial para el fútbol argentino: la del recién llegado que nunca se achica ante los grandes.
