El crecimiento de los vehículos eléctricos en Colombia está acompañado por una expansión de la infraestructura necesaria para mantenerlos en circulación. Durante 2026, diferentes actores del sector energético y automotor han reportado nuevos proyectos de carga, mientras las cifras de matriculación muestran un aumento considerable de las tecnologías eléctricas e híbridas.

El contexto es especialmente relevante porque, durante el primer semestre de 2026, se matricularon 24.477 vehículos eléctricos nuevos en Colombia, un incremento del 235,5 % frente al mismo periodo de 2025. Además, se registraron 44.605 vehículos híbridos. En conjunto, las dos tecnologías representaron cerca de cuatro de cada diez vehículos nuevos matriculados en el país.

El crecimiento de los vehículos eléctricos aumenta la necesidad de infraestructura

Las cifras de la Federación Nacional de Comerciantes Empresarios (Fenalco) y la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia (ANDI) muestran que la movilidad electrificada dejó de ser un segmento pequeño dentro del mercado automotor colombiano.

En el primer semestre, los vehículos eléctricos representaron el 15,5 % de todos los vehículos nuevos matriculados, mientras que los híbridos alcanzaron el 28,3 %. Bogotá y Medellín, además, se mantuvieron entre las zonas del país con mayor adopción de estas tecnologías.

Este crecimiento implica una necesidad paralela: disponer de suficientes puntos de recarga para que los propietarios puedan utilizar sus vehículos tanto dentro de las ciudades como en desplazamientos entre diferentes regiones.

Terpel amplió su red de carga rápida

Uno de los casos documentados es el de Terpel. De acuerdo con su Informe de Gestión y Sostenibilidad 2025, la compañía terminó ese año con más de 50 puntos de carga para vehículos eléctricos, incluyendo infraestructura para usuarios particulares y corporativos.

Durante 2025, Terpel construyó y puso en operación 20 nuevos puntos de carga eléctrica en Colombia. De estos, 11 correspondieron a puntos de carga rápida ubicados en estaciones de servicio y ocho a puntos de carga semirrápida instalados junto con aliados estratégicos. La empresa también señaló que para 2026 proyectaba continuar la expansión hacia ciudades como Medellín y abrir nuevos puntos en Bucaramanga y el Eje Cafetero.

La compañía cuenta actualmente con una red que permite localizar estaciones, consultar disponibilidad y seleccionar el conector compatible mediante su aplicación. Su oferta incluye diferentes alternativas de carga rápida para vehículos eléctricos.

Nuevos cargadores buscan reducir los tiempos de espera

La expansión no se limita a aumentar el número de estaciones. También se están instalando equipos capaces de entregar mayor potencia y atender simultáneamente a varios vehículos.

En julio de 2026, Terpel puso en funcionamiento en su estación El Sol, ubicada en la Autopista Norte, un nuevo sistema de carga ultrarrápida. La instalación cuenta con un sistema de gestión inteligente que distribuye la energía disponible entre los vehículos conectados y permite atender hasta seis usuarios simultáneamente.

La estación pasó a contar con 15 posiciones de carga, incluyendo las seis del nuevo sistema, tres adicionales para vehículos particulares y seis destinadas a vehículos pesados corporativos. El servicio también puede gestionarse mediante la aplicación de Terpel.

El Gobierno también modificó las condiciones para ampliar la infraestructura

El crecimiento de las estaciones de carga enfrenta otro factor: la conexión de estos equipos a la red eléctrica.

En julio de 2026, el Ministerio de Minas y Energía expidió la Resolución 40334, mediante la cual se modificó el procedimiento relacionado con la conexión de estaciones de carga de acceso público para vehículos eléctricos e híbridos enchufables.

La medida asignó a la Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG) la definición del procedimiento para acceder a los puntos de conexión a la red eléctrica. El Ministerio señaló que el objetivo es estandarizar requisitos, facilitar el acceso a información sobre la capacidad de las redes y reducir barreras para nuevos proyectos de infraestructura.

Esto resulta importante porque instalar una estación de carga rápida no consiste únicamente en colocar el cargador: también es necesario contar con una conexión eléctrica con la capacidad suficiente para soportar la demanda del equipo.

Colombia también trabaja en una red de información para las estaciones

Otro de los cambios que se están desarrollando está relacionado con la información disponible para los conductores.

La Unidad de Planeación Minero Energética (UPME) presentó en junio de 2026 la Guía Técnica de Implementación del Sistema de Interoperabilidad para la Electromovilidad (SIEM).

El sistema busca establecer estándares comunes para que operadores, aplicaciones y proveedores de servicios puedan intercambiar información sobre la infraestructura de carga. Entre los datos que se pretende facilitar están la ubicación de los puntos, disponibilidad, tipos de conectores y condiciones de uso.

La iniciativa utiliza el estándar internacional OCPI 2.2.1 y pretende facilitar que los usuarios encuentren información más uniforme sobre las diferentes redes de carga.

La expansión también llega al transporte de carga

La infraestructura de recarga no está destinada únicamente a automóviles particulares. Colombia también comenzó a desarrollar proyectos orientados a vehículos eléctricos de carga.

En junio de 2026, el Ministerio de Transporte presentó Ruta-E, un corredor de carga eléctrica que conectará Bogotá y Cartagena mediante una ruta de aproximadamente 1.200 kilómetros.

El proyecto contempla identificar puntos estratégicos para instalar infraestructura destinada a vehículos pesados eléctricos a lo largo del corredor. Según el Ministerio, a enero de 2026 Colombia tenía aproximadamente 637 camiones eléctricos, por lo que uno de los desafíos señalados es precisamente ampliar la infraestructura que permita operar este tipo de vehículos a mayor escala.

Una infraestructura que deberá acompañar el crecimiento del mercado

El aumento de las matriculaciones eléctricas y la construcción de nuevos puntos de carga están ocurriendo simultáneamente. Las cifras de ANDI y Fenalco muestran un crecimiento significativo de los vehículos eléctricos, mientras empresas del sector energético reportan ampliaciones de sus redes y nuevos proyectos de carga rápida.

El reto para los próximos años será que el crecimiento de la infraestructura acompañe la cantidad de vehículos que llegan al mercado. Esto incluye aumentar el número de estaciones, disponer de cargadores de mayor potencia, garantizar conexiones eléctricas adecuadas y facilitar información en tiempo real sobre disponibilidad y compatibilidad.

De esta manera, la expansión de las estaciones de carga rápida se convierte en uno de los componentes centrales para el desarrollo de la movilidad eléctrica en Colombia, tanto para los conductores particulares como para las nuevas flotas comerciales y de transporte de carga.