Bustos llega al segundo semestre con hambre de revancha y la presión más grande de su carrera
Fabián Bustos afrontará la Liga BetPlay 2026-II como el técnico más cuestionado del fútbol colombiano pero también como el más motivado para reivindicarse. El argentino reconoció públicamente que el primer semestre fue vergonzoso, pidió disculpas a la hinchada azul y exigió a la directiva cinco refuerzos que finalmente llegaron, respaldados con la mayor inversión en la historia reciente del club. Lo que diferencia al Bustos de este segundo semestre del que llegó en febrero es que por primera vez en Millonarios tuvo una pretemporada completa, pudo pedir los jugadores que quería y armar el equipo según su idea táctica desde cero, sin heredar un plantel que no eligió. Para el técnico eso lo cambia todo.
La presión sin embargo es inmensa y el propio Bustos lo sabe mejor que nadie. La directiva lo respaldó no por convicción plena sino porque su contrato vigente hasta diciembre hace que su salida sea económicamente costosa, y la hinchada azul llegará al Campín esta noche ante Bucaramanga exigiendo respuestas inmediatas después de meses de frustración. La derrota 2-0 en el amistoso ante Universitario en Lima encendió las alarmas, aunque Bustos la interpretó como una señal de lo que falta por construir. El técnico tiene un semestre para demostrar que su llegada a Millonarios no fue un error, y sabe que si no clasifica a los cuadrangulares de noviembre su ciclo en el club más ganador de Colombia habrá terminado definitivamente.
