Bustos respira por primera vez en el semestre y dos victorias seguidas silencian a sus críticos momentáneamente
Fabián Bustos llegó al segundo semestre de 2026 con la soga al cuello después de una pretemporada complicada que incluyó una derrota 2-0 ante Universitario de Lima y resultados irregulares que encendieron las alarmas en una institución que invirtió cerca de 16.000 millones de pesos en refuerzos esperando un equipo competitivo desde el primer partido. Las críticas arreciaron desde el inicio del torneo y el nombre del técnico argentino empezó a sonar con más frecuencia en las conversaciones de la hinchada azul que exigía resultados inmediatos acordes con la inversión realizada. Sin embargo las victorias ante Junior y ahora ante Pasto le dieron a Bustos el oxígeno que tanto necesitaba y la oportunidad de trabajar con más tranquilidad en la semana que viene antes del exigente duelo ante el líder Medellín.
Lo que más valora la dirigencia de Millonarios de Bustos en este momento es su capacidad para mantener la calma en los momentos de presión y su insistencia en un modelo de juego que cuando funciona es atractivo y efectivo como se vio en El Campín ante Pasto con los primeros 25 minutos más dominantes del equipo en todo el semestre. El técnico argentino encontró en Francisco Chaverra y Rodrigo Contreras los desequilibrantes que necesitaba por las bandas, en Andrés Llinás un defensor que también aporta en los balones aéreos ofensivos y en Javier Burrai la seguridad bajo los tres palos que Millonarios no tenía en el primer semestre. Con el equipo entrando en la zona de clasificación y la confianza creciendo partido a partido, Bustos tiene ahora la oportunidad de demostrar que el proyecto que Millonarios apostó por él tiene la solidez para llegar a los cuadrangulares y competir por el título que la inversión del club exige.
