Un territorio profundo que durante décadas permaneció prácticamente desconocido
En las profundidades del Atlántico Sur, cerca de la Antártida, se encuentra una de las estructuras submarinas más extremas y menos conocidas del planeta: la fosa de las Sandwich del Sur. Esta enorme depresión del fondo oceánico se extiende a lo largo del arco de las islas Sandwich del Sur, un remoto conjunto de islas volcánicas situado en el extremo meridional del océano Atlántico y conectado con la región del océano Austral.
Durante mucho tiempo, el conocimiento sobre esta zona estuvo limitado por la escasez de mediciones detalladas del fondo marino. Las cartas batimétricas disponibles combinaban información obtenida con diferentes instrumentos y, en amplias áreas, datos de resolución relativamente baja. Esto dificultaba conocer con precisión la forma de la fosa, sus pendientes, montañas submarinas, escarpes y depresiones.
La situación cambió de manera significativa con la Five Deeps Expedition, una expedición internacional desarrollada entre 2018 y 2019 que tuvo entre sus objetivos cartografiar los sectores más profundos de los cinco océanos. En el trabajo sobre la fosa de las Sandwich del Sur participaron científicos británicos, entre ellos investigadores del British Geological Survey (BGS) y del British Antarctic Survey (BAS).
El resultado fue uno de los levantamientos batimétricos más detallados realizados hasta entonces en esta región.
¿Qué es exactamente la fosa de las Sandwich del Sur?
Una fosa oceánica es una depresión alargada y extremadamente profunda que suele formarse en una zona de subducción, donde una placa tectónica se introduce por debajo de otra.
La fosa de las Sandwich del Sur está relacionada con la interacción tectónica que dio origen al arco volcánico de las islas Sandwich del Sur. En esta región, la dinámica de las placas provoca que la corteza oceánica se introduzca hacia el manto terrestre, generando tanto la profunda depresión submarina como el conjunto de volcanes que sobresalen del océano.
La zona es especialmente interesante desde el punto de vista científico porque combina varios ambientes geológicos extremos: una fosa oceánica, volcanismo submarino, montañas y cordilleras sumergidas, cuencas sedimentarias y estructuras relacionadas con la actividad tectónica.
Además, las islas Sandwich del Sur son extremadamente remotas. La dificultad para acceder a ellas y las condiciones meteorológicas y oceánicas del Atlántico Sur han hecho que realizar investigaciones detalladas sea una tarea compleja.
El papel del sonar multihaz
La pieza fundamental para obtener el nuevo mapa fue el sonar multihaz, también conocido como multibeam echosounder.
A diferencia de un sonar convencional que puede obtener información principalmente debajo de la embarcación, un sistema multihaz emite numerosos haces acústicos hacia el fondo marino. Las ondas sonoras se reflejan en el lecho oceánico y regresan al instrumento.
Midiendo el tiempo que tarda cada señal en regresar y utilizando información sobre las características del agua, los investigadores pueden calcular la profundidad de distintos puntos del fondo.
Al repetir este procedimiento mientras el barco avanza, se obtiene una extensa franja de información. Posteriormente, los datos se procesan para construir un modelo tridimensional del relieve submarino.
El Kongsberg EM124, utilizado durante la Five Deeps Expedition, fue diseñado para realizar mediciones a profundidades extremas. La tecnología permitió obtener datos de alta resolución incluso en sectores situados a varios kilómetros bajo la superficie.
Más de 15.000 kilómetros cuadrados cartografiados
Uno de los datos más importantes del estudio es la extensión del levantamiento.
La expedición obtuvo información batimétrica sobre más de 15.000 km² de la fosa de las Sandwich del Sur, cubriendo prácticamente toda su extensión. Según el estudio publicado posteriormente en Geoscience Data Journal, alrededor de 15.045 km² correspondieron a cobertura nueva, es decir, áreas que anteriormente no habían sido cartografiadas con este nivel de detalle.
El salto tecnológico fue considerable.
Los mapas anteriores dependían de una combinación de datos obtenidos mediante diferentes técnicas y campañas científicas. El nuevo levantamiento permitió disponer de una base de datos mucho más homogénea y detallada para estudiar la topografía de la fosa.
La información fue posteriormente utilizada para elaborar mapas geomorfológicos e identificar diferentes estructuras del fondo marino.
Meteor Deep: el punto más profundo de la fosa
Uno de los resultados más destacados de las investigaciones fue la caracterización de Meteor Deep, situado en la parte norte de la fosa.
Los datos de sonar multihaz situaron su profundidad máxima en aproximadamente 8.265 metros, con una incertidumbre de unos 13 metros. El punto se encuentra alrededor de los 55,230° S y 26,173° O.
La cifra es extraordinaria: significa que el fondo de Meteor Deep se encuentra más de ocho kilómetros por debajo de la superficie del océano.
Para ponerlo en perspectiva, si se colocara el monte Everest, cuya cima supera los 8.800 metros sobre el nivel del mar, dentro de una depresión de esta magnitud, su cima quedaría aproximadamente al nivel de la superficie o incluso por debajo, dependiendo de las medidas utilizadas.
Sin embargo, es importante distinguir entre el punto más profundo de toda la fosa y el punto más profundo del océano Austral.
Factorian Deep y el límite de los 60° sur
La fosa de las Sandwich del Sur atraviesa una zona geográfica particularmente interesante porque se extiende hacia el sur hasta superar el paralelo de los 60° S, límite utilizado para definir el océano Austral.
En el sector situado al sur de ese paralelo se identificó un punto conocido como Factorian Deep, con una profundidad de aproximadamente 7.432 metros según los datos de sonar multihaz. Una inmersión posterior permitió obtener una medición de alrededor de 7.434 metros.
Esta diferencia de unos cientos de metros respecto a Meteor Deep no significa que exista una contradicción: ambos puntos se encuentran dentro del sistema de la fosa, pero corresponden a sectores geográficos diferentes.
Por eso, los estudios científicos pueden hablar de Meteor Deep como el punto más profundo de la fosa y, al mismo tiempo, identificar una depresión al sur de los 60° S como el punto más profundo del océano Austral.
Un mapa que permitió ver la geomorfología de la fosa
El valor de la misión no se limita a encontrar el punto más profundo.
Los datos obtenidos permitieron estudiar la geomorfología de la fosa, es decir, la forma y distribución de sus diferentes estructuras.
Los investigadores identificaron elementos como escarpes, montañas submarinas, complejos de crestas, cuencas sedimentarias y depresiones profundas. También se observaron numerosos cambios en la pendiente del fondo oceánico que ayudan a comprender cómo se ha formado y modificado la región a lo largo del tiempo.
La información reveló un paisaje submarino mucho más complejo de lo que podían mostrar los mapas de menor resolución.
En lugar de representar la fosa simplemente como una línea profunda en un mapa, la nueva batimetría permite analizarla como un auténtico paisaje tridimensional.
¿Por qué era tan importante cartografiarla?
Conocer la forma exacta del fondo oceánico tiene aplicaciones que van mucho más allá de elaborar mapas.
En primer lugar, la batimetría permite estudiar la geología y la tectónica de placas. Las características del fondo ayudan a reconstruir los procesos que ocurren en las zonas de subducción y a comprender cómo se desarrolla el arco volcánico de las Sandwich del Sur.
En segundo lugar, la información es importante para la oceanografía física.
El relieve submarino puede modificar el movimiento de las masas de agua profundas. Las crestas, pendientes y depresiones actúan como obstáculos o canales capaces de influir en la circulación oceánica.
Esto adquiere especial importancia en una región relacionada con la circulación profunda del océano Austral y con el transporte de masas de agua fría.
De hecho, investigaciones posteriores utilizaron la zona de la fosa para estudiar el movimiento de aguas profundas y la circulación oceánica. En 2024 se instalaron instrumentos oceanográficos en la fosa para estudiar el transporte hacia el norte de Agua de Fondo Antártica, y estos instrumentos fueron recuperados en 2025 desde el RRS Sir David Attenborough.
Una zona importante también para la biodiversidad
La cartografía del fondo también tiene consecuencias para la biología marina.
Las profundidades de las Sandwich del Sur albergan ecosistemas que han sido poco estudiados debido a las dificultades para acceder a ellos. Las diferencias en profundidad, pendiente y tipo de sustrato pueden determinar qué organismos son capaces de vivir en cada zona.
Investigaciones realizadas alrededor de las islas mediante sonar multihaz y cámaras de aguas profundas han permitido relacionar las características del relieve submarino con la distribución de organismos y ecosistemas vulnerables.
En una expedición científica realizada en 2019, por ejemplo, se combinaron datos de sonar multihaz con imágenes obtenidas mediante cámaras de aguas profundas para estudiar comunidades bentónicas de la región.
Esto resulta especialmente relevante porque la región forma parte del área protegida de South Georgia and the South Sandwich Islands Marine Protected Area, donde conocer la distribución de los hábitats es fundamental para mejorar la gestión y conservación del ecosistema.
Una misión que también corrigió la imagen que se tenía del fondo marino
Uno de los aspectos más interesantes de este tipo de expediciones es que no se limitan a «rellenar espacios vacíos» en los mapas.
Cuando se dispone de mediciones de alta resolución, algunas características que parecían pequeñas, inexistentes o diferentes en mapas antiguos pueden adquirir una forma mucho más clara.
Antes de la Five Deeps Expedition existían zonas de la fosa con escasa información batimétrica de alta resolución. El propio British Geological Survey señaló que la expedición produjo el mapa más preciso de la fosa de las Sandwich del Sur disponible hasta ese momento.
Además, los datos fueron incorporados a repositorios científicos para que puedan ser utilizados por otros investigadores.
La publicación científica de 2022 indica que los datos batimétricos recopilados por Caladan Oceanic fueron entregados al IHO Data Center for Digital Bathymetry y puestos a disposición para su utilización científica y cartográfica.
El papel británico en la investigación
Aunque la Five Deeps Expedition fue una iniciativa internacional y no debe describirse estrictamente como una expedición exclusivamente británica, la participación científica británica fue fundamental.
Investigadores del British Geological Survey participaron en el estudio de las profundidades de la fosa y en el análisis de sus características geológicas. También existe una importante trayectoria de investigación del British Antarctic Survey en las Sandwich del Sur.
De hecho, el BAS había producido anteriormente mapas batimétricos y geológicos de la región utilizando principalmente datos de sonar multihaz obtenidos durante campañas científicas británicas y del Alfred Wegener Institute.
Por ello, una formulación rigurosa de la noticia es hablar de una misión internacional con una importante participación de científicos británicos, en lugar de afirmar que toda la expedición fue exclusivamente británica.
Una pieza para comprender los océanos profundos
El caso de las Sandwich del Sur demuestra cuánto queda por conocer de los océanos.
Aunque los satélites permiten obtener modelos globales del fondo marino, estos modelos no siempre tienen suficiente resolución para mostrar estructuras pequeñas o cambios detallados en zonas profundas. Los levantamientos directos realizados desde buques científicos continúan siendo esenciales para obtener mediciones mucho más precisas.
La Five Deeps Expedition cartografió alrededor de 550.000 km² de fondo oceánico durante sus diez meses de operaciones, de los cuales aproximadamente el 61 % correspondió a cobertura nueva. La fosa de las Sandwich del Sur fue uno de los lugares donde la expedición consiguió una de sus mayores contribuciones cartográficas.
El resultado no es solamente un nuevo mapa.
Es una herramienta que permite estudiar la historia geológica de la región, comprender mejor la circulación de las aguas profundas, localizar hábitats marinos y mejorar el conocimiento de uno de los ambientes más extremos de la Tierra.
Un mapa que abre nuevas preguntas
La cartografía de alta resolución no representa el final de la investigación. Al contrario, proporciona la base para nuevas preguntas.
Ahora los científicos pueden seleccionar estructuras concretas del fondo para investigarlas con mayor precisión, combinar los datos topográficos con muestras geológicas, estudiar la actividad volcánica y analizar cómo las corrientes profundas interactúan con el relieve.
También permite mejorar los modelos sobre la evolución tectónica del arco de las Sandwich del Sur y establecer comparaciones con otras grandes fosas oceánicas del planeta.
En definitiva, el trabajo realizado en esta remota región del Atlántico Sur transformó un sector del fondo oceánico que durante décadas había sido conocido de manera fragmentaria en un territorio mucho mejor definido científicamente.
Un fondo marino que deja de ser invisible
La fosa de las Sandwich del Sur recuerda que gran parte de la superficie de nuestro planeta continúa siendo difícil de observar directamente. A kilómetros bajo la superficie, en completa oscuridad y sometido a presiones enormes, existe un paisaje de montañas, pendientes, volcanes y profundas depresiones que solo puede ser reconstruido mediante tecnología especializada.
El sonar multihaz permitió convertir esas señales acústicas en un mapa detallado y, con ello, ofrecer una nueva perspectiva de uno de los lugares más profundos y remotos del planeta.
La investigación británica e internacional desarrollada en esta región demuestra así que cartografiar el fondo oceánico no es únicamente una cuestión de geografía: es una herramienta esencial para comprender la geología de la Tierra, la dinámica de los océanos y los ecosistemas que existen en sus profundidades.
