Francia derrotó a Marruecos 2-0 en los cuartos de final del Mundial 2026 y se convirtió en el primer semifinalista del torneo, quedando encaminado hacia la disputa por el título tras un gol de Kylian Mbappé y Ousmane Dembélé.
Francia volvió a demostrar por qué es una de las grandes candidatas al título del Mundial de 2026. El conjunto dirigido por Didier Deschamps derrotó 2-0 a una combativa Marruecos y aseguró su lugar en las semifinales en un segundo tiempo donde la jerarquía marcó la diferencia.
El encuentro entre franceses y marroquíes terminó siendo altamente competitivo, pero los galos fueron los que tuvieron siempre las mejores chances para tener la clasificación a su favor.
A los 28 minutos fue donde Francia quedó con bastantes dudas tras un penalti a favor y sintieron el terror de Marruecos.
Kylian Mbappé, con la responsabilidad de un capitán, ejecutó un penalti que Bono, el portero héroe, adivinó y detuvo hacia la esquina inferior derecha. Fue un respiro para Marruecos, pero también el anuncio de que la suerte, esa dama caprichosa, ya había elegido su bando.
El primer tiempo acabó sin goles y con el partido totalmente abierto, dejando expectantes a ambos equipos con expectativas para el complemento.
Segundo tiempo
El inicio del complemento no fue sencillo para los franceses. Marruecos regresó del descanso con mayor intensidad, recuperó el balón en campo rival y obligó a Francia a retroceder.
Durante varios minutos, los africanos dominaron el ritmo del partido, mientras Mike Maignan observaba con atención el crecimiento ofensivo de su rival.
Con el segundo tiempo iniciado, Francia empezó a imponer sus condiciones de favorito y a los 60 minutos, Kylian Mbappé, el as de espadas francés, abrió la lata con un disparo desde media distancia que se coló junto al poste derecho para poner el 1-0 que abrió la cuenta a favor de los galos.
Ante el marcador en contra, Mohamed Ouahbi, el técnico marroquí, agitó el banquillo con la desesperación de igualar. Anass Salah-Eddine y Brahim Díaz dejaron el campo para dar paso a Zakaria El Ouahdi y Gessime Yassine, mientras Soufiane Rahimi y Sofyan Amrabat entraban para dar músculo al ataque.
Reacción africana
Sin embargo, Francia siguió imponiendo su jerarquía y a los A los 66 minutos hubo el 2-0 que no fue de cualquiera, pues Ousmane Dembélé, con la frialdad de un asesino, recibió un pase milimétrico y disparó cruzado para sellar la victoria ante Marruecos.
Los africanos intentaron reaccionar. Ounahi estuvo cerca de descontar con un cabezazo que pasó muy cerca del arco y Maignan respondió con seguridad cuando fue exigido en un tiro libre.
En el otro extremo, Bounou evitó una goleada mayor al negarle el gol a Bradley Barcola y ver cómo Jean-Philippe Mateta fallaba por centímetros el tercero.
La única preocupación para Francia llegó a los 77 minutos, cuando Mbappé pidió el cambio y abandonó el terreno de juego caminando, sin aparentes signos de lesión.
Con la tranquilidad del resultado, Deschamps administró los minutos finales y celebró una victoria que instala nuevamente a los ‘Bleus’ entre los cuatro mejores del planeta, manteniendo intacto el sueño de conquistar una nueva Copa del Mundo.
A partir de ahí, Marruecos no pudo más y se sintió inferior, por lo que Francia jugó con más tranquilidad el resto del partido, no sufriendo para nada el partido, como ha sido la constante en este Mundial.
Finalmente, Francia logró ganar 2-0 y busca desenfrenadamente la gran final al clasificar a la semifinal contra el vencedor de Bélgica o España.
