La Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) informó que destruyó dos campamentos que presuntamente pertenecían a integrantes del Ejército de Liberación Nacional (ELN), ubicados en el municipio de Atures, en el estado Amazonas, una zona fronteriza con el departamento colombiano del Vichada.

Según el general Domingo Hernández Lárez, jefe del Comando Estratégico Operacional de la FANB, los campamentos eran utilizados por “Terroristas Armados Narcotraficantes de Colombia (Tancol)”, término empleado por el Gobierno venezolano para referirse a grupos irregulares que operan en la frontera.

En el lugar, los militares hallaron panfletos alusivos al ELN, así como municiones, vehículos todo terreno, chalecos tácticos y combustible, según indicó Hernández Lárez a través de su canal oficial en Telegram.

El operativo se enmarca dentro de las acciones de control fronterizo que adelanta Venezuela y coincide con el despliegue militar de Estados Unidos en el Caribe, orientado —según Washington— a combatir el narcotráfico en la región.

A comienzos de octubre, el ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, ya había anunciado la destrucción de campamentos en los estados Bolívar y Zulia, atribuidos a grupos “narcoterroristas” del ELN y de las disidencias de las FARC.

El presidente Nicolás Maduro ha sostenido que Venezuela es un territorio libre de cultivos ilícitos y que solo una mínima parte de la droga producida en Colombia transita por su territorio. Además, ha denunciado que la estrategia antinarcóticos de Estados Unidos busca justificar planes de desestabilización contra su gobierno.

En medio de las maniobras militares estadounidenses, Caracas ha intensificado sus operativos antidrogas y de control fronterizo, mientras Washington reporta desde septiembre ataques a supuestas narcolanchas que habrían dejado al menos 57 muertos, según sus propios informes oficiales.