El mandatario explicó que la ciudad cuenta actualmente con condiciones que permiten afrontar el periodo de menor disponibilidad de lluvias sin necesidad de establecer restricciones en el servicio.
Entre los principales factores se encuentra el nivel de los embalses que abastecen al sistema de acueducto y las medidas adoptadas durante los últimos meses para garantizar la disponibilidad del recurso.
Galán señaló que las autoridades mantienen un monitoreo permanente de los niveles de los embalses y del comportamiento de las lluvias. En caso de que las condiciones cambien de manera significativa, se evaluarían nuevas medidas para proteger el suministro de agua.
El alcalde también hizo un llamado a los habitantes de Bogotá para que mantengan un consumo responsable del agua, especialmente durante las temporadas de sequía.
Por ahora, la administración distrital sostiene que no está contemplado un nuevo racionamiento, aunque la situación continuará bajo seguimiento debido a los posibles efectos de El Niño sobre las fuentes de abastecimiento.
