El 26 de agosto llegó al Concejo Municipal de Acevedo un documento que encendió la polémica: el informe sobre la gestión de EMPACEVEDO. Lo que debía ser un balance administrativo y técnico terminó convertido en un listado de graves hallazgos que cuestionan directamente la administración de la gerente Andrea Yessenia López Polanía.
Lejos de ser un reporte rutinario, el documento deja en evidencia descuidos administrativos, irregularidades financieras y posibles hechos de corrupción que hoy tienen en vilo a la empresa de servicios públicos del municipio.
Obligaciones incumplidas
El primer campanazo de alerta está en lo más elemental: la no renovación oportuna de la matrícula mercantil ante la Cámara de Comercio del Huila, un trámite básico que garantiza la legalidad de cualquier entidad. Esta omisión, según el informe, podría incluso afectar la operación normal de EMPACEVEDO.
La lista continúa con un episodio que dejó al descubierto la debilidad en la planeación financiera: la Corporación Autónoma Regional del Alto Magdalena (CAM) embargó una de las cuentas de la empresa por falta de pago en sus obligaciones. A ello se suman incumplimientos en disposiciones sanitarias, lo que pone en riesgo los ingresos proyectados para la vigencia 2026 y evidencia una gestión desarticulada.
Otro frente preocupante es la omisión frente a la DIAN, pues no se cancelaron a tiempo los impuestos de retención en la fuente. Esta irregularidad expone a la empresa no solo a sanciones fiscales, sino también a procesos de tipo jurídico.
Riesgo patrimonial
El documento también advierte sobre la falta de pago de la póliza de un vehículo compactador, dejando a la empresa vulnerable ante cualquier accidente. Como si fuera poco, al 30 de julio ya se había ejecutado el 81 % del presupuesto anual, lo que deja a EMPACEVEDO en una situación fiscal insostenible para lo que resta del año.
La falta de recaudo completa el panorama crítico: más del 50 % de la cartera sigue sin cobrarse, lo que genera un hueco financiero que compromete seriamente la sostenibilidad de la entidad.
Contratos indagados
El aspecto más delicado apunta a la suscripción de contratos y convenios con aparentes irregularidades. El contrato 021 del 1 de marzo de 2025 es señalado como el foco principal de sospecha por presuntos actos de corrupción. Aunque aún no se han revelado todos los detalles, la sombra de manejos poco transparentes ya pesa sobre la gerente.
El Concejo Municipal enfrenta ahora la presión de dar respuestas claras. La comunidad exige explicaciones, mientras la dirigencia local guarda un silencio que aumenta la desconfianza ciudadana.

