Las autoridades de Cundinamarca avanzaron en el control del incendio forestal registrado en el municipio de Nilo, una emergencia que obligó a desplegar recursos terrestres y aéreos para contener las llamas en inmediaciones de la base militar de Tolemaida. El gobernador de Cundinamarca, Jorge Emilio Rey, informó el domingo 20 de septiembre que el incendio se encontraba controlado en un 98 %, después de varias jornadas de trabajo coordinado entre organismos de socorro, autoridades locales, entidades de gestión del riesgo y habitantes de la zona.

De acuerdo con el reporte entregado por las autoridades, aproximadamente 40 hectáreas resultaron afectadas por la emergencia. Una de las principales herramientas utilizadas durante la operación fue el apoyo aéreo, que permitió realizar 92 descargas de agua durante la jornada del sábado. El servicio helicoportado fue contratado por la Gobernación de Cundinamarca en conjunto con la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca, CAR, con el propósito de atacar los puntos donde las condiciones del terreno dificultaban el ingreso y trabajo de los equipos terrestres.

La respuesta también contó con la participación de diferentes organismos y de la comunidad. Según el gobernador, en las labores participaron cinco unidades del Cuerpo de Bomberos de Nilo, 20 personas de la Alcaldía, integrantes de los organismos de Gestión del Riesgo y más de 20 habitantes de la comunidad, quienes apoyaron las tareas destinadas a evitar que el fuego continuara extendiéndose. Esta coordinación fue especialmente importante debido a la ubicación del incendio y a las características del terreno en el área cercana a Tolemaida.

El incendio de Nilo se produjo en un contexto de alta actividad de emergencias forestales en Cundinamarca. La Gobernación informó que entre el primero y el 17 de septiembre se habían registrado 128 incendios forestales en 41 municipios, con una afectación aproximada de 519,5 hectáreas. Además, durante una sola jornada se reportaron 28 incendios que requirieron la intervención de organismos de socorro en 16 municipios del departamento.

Las autoridades también señalaron que la situación no se limitó a Nilo. Durante los mismos días fueron atendidas emergencias forestales en municipios como Quebradanegra, Útica y San Juan de Rioseco, mientras que otros puntos del departamento requirieron apoyo terrestre y aéreo. El aumento de este tipo de emergencias ha llevado a las autoridades a insistir en la necesidad de evitar quemas y actividades que puedan generar fuego, especialmente bajo condiciones de altas temperaturas y vegetación seca.

Otro de los anuncios realizados por el gobernador fue la existencia de una recompensa de 10 millones de pesos para las personas que entreguen información que permita identificar a los responsables de provocar incendios forestales en el departamento. La administración departamental hizo nuevamente un llamado a la ciudadanía para reportar oportunamente cualquier situación que pueda representar un riesgo para los ecosistemas o las comunidades.

La Gobernación también recordó que en Cundinamarca están prohibidas las quemas a cielo abierto destinadas a la preparación de terrenos agrícolas, actividades mineras o disposición de residuos. Las autoridades han pedido a los habitantes evitar este tipo de prácticas y reportar inmediatamente cualquier columna de humo para facilitar una respuesta temprana de los organismos de emergencia.

Por ahora, el incendio registrado en Nilo permanece bajo seguimiento de las autoridades luego de alcanzar un nivel de control del 98 %. El objetivo de los equipos desplegados es evitar que las llamas vuelvan a ganar terreno y completar las labores necesarias para dar por superada la emergencia. La situación también mantiene la atención sobre la necesidad de fortalecer las medidas de prevención frente a los incendios forestales que se han presentado en diferentes municipios de Cundinamarca durante septiembre.