La incertidumbre sobre la participación de la selección de Irán en el Mundial de 2026 llegó a su fin luego de que el gobierno de Donald Trump autorizara la expedición de visas para los futbolistas, entrenadores y miembros esenciales de la delegación que disputará el torneo en territorio estadounidense.

La decisión se produjo a pocos días del inicio de la competencia y en medio de las tensiones diplomáticas existentes entre ambos países. Durante varias semanas hubo dudas sobre si la delegación iraní podría ingresar a Estados Unidos debido a las restricciones migratorias vigentes y al complejo contexto político internacional.

Con la aprobación de los permisos de ingreso, la selección iraní podrá disputar sin inconvenientes los partidos programados en sedes estadounidenses. Sin embargo, algunos integrantes administrativos y directivos de la federación aún enfrentan dificultades para completar los trámites migratorios, por lo que continúan las gestiones para resolver su situación.

Ante este panorama, el combinado asiático decidió establecer su centro de operaciones en Tijuana, México, desde donde se desplazará a las ciudades sede de sus encuentros durante la fase de grupos. La medida busca facilitar la logística del equipo y reducir posibles contratiempos relacionados con los desplazamientos y los requisitos migratorios.