La gestión conjunta del exalcalde Edgar Muñoz Torres y la gerente Oriana Sofía Peña Mazabel se ha convertido en referente de eficiencia y resultados. Durante su administración, Pitalito logró asegurar una cifra histórica de más de $52.500 millones destinados exclusivamente al fortalecimiento del sistema de salud, recursos que hoy comienzan a transformar la vida de miles de laboyanos.
Entre sus principales logros se destaca la gestión ante el Ministerio de Salud para la construcción del Hospital de Primer Nivel, una obra valorada en $35.000 millones, que avanza en un 80% y promete convertirse en el centro médico más moderno del sur del Huila. Esta infraestructura no solo ampliará la cobertura, sino que reducirá los traslados hacia Neiva, mejorando el acceso a servicios especializados.
Otro de los grandes aciertos de esta gestión fue la implementación de la estrategia Equipos Básicos de Salud, con una inversión de $15.000 millones, que permitió llevar atención médica primaria a las zonas rurales más apartadas. Gracias a esta iniciativa, cientos de profesionales recorren veredas y corregimientos ofreciendo servicios preventivos, controles y acompañamiento constante a las familias campesinas.
Además, la llegada de recursos nacionales posibilitó la construcción de dos nuevos puestos de salud en Chillurco y Charguayaco, con una inversión total de $2.522 millones, reafirmando el compromiso con la equidad territorial.
Gestión
La clave del éxito radicó en la articulación. Muñoz y Peña lograron establecer un puente sólido con el Gobierno Nacional, gestionando proyectos con planeación técnica, respaldo político y una ejecución transparente. Su modelo de gestión demuestra que cuando la administración pública trabaja con propósito y visión de territorio, los resultados hablan por sí solos.
Hoy, Pitalito recoge los frutos de una labor que trascendió las fronteras partidistas. La salud pública del municipio no solo creció en infraestructura, sino también en confianza institucional.
El reto ahora será mantener la continuidad de esta política de inversión social. La dupla Muñoz–Peña deja un legado tangible, medible y reconocido por la comunidad: hospitales que se construyen, equipos que salvan vidas y una red de salud fortalecida como nunca antes. Su gestión no solo cambió la infraestructura de Pitalito, sino la forma de entender la gobernanza: con resultados, compromiso y vocación de servicio.
