Un preocupante caso de acoso escolar se registró en un colegio de la localidad de Bosa, al sur de Bogotá, donde un estudiante de sexto grado perdió parte de uno de sus dedos tras sufrir una agresión por parte de varios compañeros.

Según relató la madre del menor, el niño comenzó a presentar una lesión en uno de sus dedos a finales de septiembre. En un principio, la familia pensó que se trataba de una herida menor; sin embargo, con el paso de los días el dolor y la inflamación aumentaron, por lo que decidieron acudir al médico. Los exámenes revelaron una fractura con infección en el hueso, lo que obligó a una intervención quirúrgica y a la amputación parcial del dedo afectado.

Al ser interrogado por su madre, el estudiante confesó que venía siendo víctima de burlas y maltratos por parte de cuatro compañeros. Por miedo a represalias, había preferido guardar silencio sobre las agresiones.

La familia denunció la situación ante las autoridades competentes. Desde la institución educativa informaron que no existen cámaras de seguridad en el área donde ocurrieron los hechos, lo que dificulta la verificación de lo sucedido. Pese a ello, las autoridades distritales activaron la ruta integral de atención para brindar acompañamiento psicológico, jurídico y médico tanto al menor como a su entorno familiar.

La Secretaría de Educación anunció una visita de inspección al colegio para revisar los protocolos de convivencia y verificar si se cumplieron los procedimientos establecidos frente a los casos de acoso escolar. Además, se implementarán medidas preventivas para garantizar la seguridad de todos los estudiantes.

El caso ha generado gran indignación entre la comunidad educativa y en redes sociales, donde se exige una respuesta contundente frente a los responsables y un mayor compromiso de las instituciones para erradicar la violencia escolar.