Al escuchar el estrepitoso ulular de las ambulancias que a diestra y siniestra recorren desenfrenadamente las vías del municipio de Pasto, pareciera que sus ocupantes estuvieran atendiendo el llamado de una gran hecatombe.
Pues la realidad no esa, ni mucho menos que les interese salvar la vida de aquellas personas inmersas en los siniestros viales. La verdad es que detrás de cada ´persecución´ que diariamente se evidencia entre ambulancias, está sumida ‘la cacería de los pacientes’ y con ella, los botines que al fin de mes les deja grandes rentabilidades económicas.
Frente a esas críticas situaciones, el veedor ciudadano Alberto Ortiz, asegura que “es tan jugoso el negocio que tienen las 5 empresas que prestan los servicios de ambulancias en la capital nariñense, que por cada paciente de un siniestro vial que atienden, obtienen cobros del Seguro Obligatorio contra Accidentes de Tránsito Soat que mensualmente oscilan entre 7 y 9 millones de pesos.
“Es por ello, que por cada siniestro vial en los que generalmente están implícitos los conductores o parrilleros de motocicletas, alrededor de 3 y 4 ambulancias compiten por llegar primero al mismo lugar de los hechos. Es un descaro que los automotores de asistencia médica se movilicen como bólidos, pongan en riesgo la vida de los peatones y conviertan a las calles de la ciudad de Pasto en pistas de carreras”; expresó el veedor ciudadano, al argumentar que los desenfrenados conductores de las ambulancias; violan todas las señales de tránsito y ponen en peligro la integridad de conductores y transeúntes, todo por ganar y sacar ventaja en ‘la guerra del centavo’.
“Es importante tener en cuenta que cada siniestro vial es pagado a las ambulancias particulares por la Administradora de los Recursos del Sistema General de Seguridad Social Adres, cuando los automotores implicados carecen del Soat. Y cuando los carros o motos vinculados en siniestros viales cuentan con el Soat, es dicho seguro el que paga a las ambulancias privadas que atendieron los casos”, manifestó.
